Friday, December 30, 2011

Ecuador de ideas


 ...”La selva prolongaba el mar en tierra firme. Aire líquido, hialino casi bajo las ramas, con transparencias azules en el claroscuro de la superficie y verdes de fruta en lo profundo” M.A. Asturias



Mi corazón palpitó con fuerza y un temor creciente puso un enjambre de abejas que hicieron cosquillas en mi estómago. Era más seguro permanecer en la lonja blanca de arena de la playa; sin embargo un pertinaz deseo de aventura, encaminó mis pasos a la selva.
Las primeras pisadas en el lecho mullido de ramitas y hojas muertas produjeron una explosión de alas invisibles que elevaron aves chillonas y asustadas. Me detuve sin respirar, escuché atento como ese mundo de aire denso, cálido, palpitante de zumbidos, gritos y chistidos, volvía a su respiración normal. Caminé más. Las depresiones del terreno me llevaban como por un sendero, las frondes brillantes de exóticas especies arrastraban mis ojos más allá y más allá. El sol tejía a veces hilos de oro cuando el follaje se hacía escaso o se limitaba a una umbría claridad, escondido sobre el techo verde. Los mosquitos arreciaban con sus púas listas, buscando en su incesante zumbar, un trozo de piel sin repelente, donde saciar su hemofagia. De pronto tuve la certeza de ser observado, no por un par sino por miles de ojos escudriñantes. Aterrorizado me di la vuelta completa sobre mí mismo y me pareció percibir un grupo de siluetas transparentes que se escondían burlonas tras los árboles. Quizás las historias del fogón, la noche anterior en la playa habían dejado mi imaginación alterada, sugestionada, para ver lo que en realidad no existía. Si antes transpiraba, ahora el sudor brotaba a borbotones incluso en las palmas de mis manos. Traté de seguir respirando por la nariz, pese a que el aire se había tornado denso como el agua, porque si abría la boca, seguramente mis dientes semejarían castañuelas andaluzas. Otro bulto pareció escurrirse entre dos oscuros troncos de caoba y quise correr, pero las piernas no me obedecieron. El pánico era tal que en un momento creí ver transformadas las antes cobijantes ramas en horribles garras y el bosque entero en una amenazante criatura por cuyas entrañas me movía tembloroso. Tuve que sentarme para no caer, el calor me sofocaba y una extraña sensación de sopor y pesadez me agobió. Respiré lo más profundo que pude tratando de serenar el pulso y poco a poco el aire se tornó fresco, una alegre levedad se apoderó de mi cuerpo y comencé a sentir la belleza de los troncos que se alzaban majestuosos, cubiertos de lianas y musgos. A mi lado, los restos de uno de esos enormes gigantes verdes, abatido por la edad, habían sido colonizados por orquídeas de pequeñas y fulgurantes flores carmesí. Volví a caminar, ya más calmado y los colores se intensificaron a mi vista, hasta casi herirla. Todo era hermoso, tranquilo, acostumbrado ya a los sonidos de la selva, comprendí que la suma de todos, era un divino silencio. Entonces los vi, destellos luminosos, contornos humanos borrosos, como cuando se mira a alguien a través de cristal empañado. El fogón, los mitos e historias volvieron a mi mente. Quizás lo visto eran espíritus de los antiguos mayas, quizás eran seres de una dimensión paralela. Estoy convencido que no fue mi imaginación y también estoy seguro que mi visión del mundo, del universo y de la “historia oficial”, jamás será la misma.

Wednesday, December 28, 2011

En el día de los inocentes: Inocencio el conserje


Me llaman Inocencio y digo me llaman, porque yo no me llamo nunca. Es más, casi no me hablo y cuando me contemplo en el espejo lo hago para intentar descubrir aquel sello que el creador tendría que haber impreso en mí. Una especie de made in the paradise… que si hasta los caracoles lo llevan según leí en la Muy Interesante.
Soy conserje de una gran empresa, al menos es lo que hasta hoy pone  el organigrama con fotos que hay colgado en varios puntos de la fábrica. A juzgar por todas las flechas que me apuntan, debería ser alguien muy importante. La realidad es que todos me mangonean.
He intentado salir de mi posición y subir en el escalafón… Nadie ha sido capaz de conseguir en menos tiempo unos croissants crujientes y un carajillo de Therry original para una visita inesperada o traspapelada en las congestionadas agendas del Departamento comercial o del de Comunicación. He batido todos los récords de llegada a  Correos antes de que cierren y llevo ocho ratas muertas, que escandalizaban a las empleadas de oficina y… con mi propia mano.
—Inocencio, tienes que ir a buscar un paquete de repuestos…, es urgente.
—Inocencio, tráeme un café y unas aspirinas… que tengo un dolor de cabeza…
—Inocencio reparte el correo…- Inocencio, Inocencio. Si hasta cuando duermo escucho que me llaman y estoy seguro que no soy yo porque jamás me hubiese puesto ese nombre.
Hace aproximadamente un mes, el Jefe de los Contables, un “intocable” dentro de la jerarquía máxima, me pidió  que le buscase unos papeles en el archivo. Debían ser importantes porque él mismo se había pasado toda la mañana dando vuelta carpetas, sudando redondeles bajo las axilas y expeliendo un aroma a “chivo expiatorio” que dejó embebido en las paredes y los legajos.
Yo admiro a ese hombre por el minimalismo que impera en su despacho. Jamás hay un papel sobre la mesa, nunca una congestión de trabajo. En los únicos momentos en que se desmadra es cuando hay inventarios y eso es dos veces al año.
Encontré los expedientes en menos que canta un gallo, eran de una subvención del Banco Mundial y no olían a “chivo expiatorio” sino a “gato encerrado”.
—Eres un fiera —me dijo cuando se los entregué y parecía que le había salvado la vida.
—Si, por supuesto, por eso sigo siendo el conserje —contesté entristecido
—Mi estimado Inocencio —lo de estimado me sonó raro— si quieres ascender en esta empresa deberás aprender la “Hipocresía laboral” y saber decir lo que los otros quieren escuchar…—dicho esto me empujó fuera de su oficina y me cerró la puerta en mis narices.
Busqué en el diccionario pero están: “hipocresía” y “laboral” por separado. Me fui una tarde al locutorio de Abdul y consulté en Internet. El buscador me llevó a muchos sitios en cuya mayoría veían con malos ojos la conjunción de las dos palabras. Entonces fue cuando se me ocurrió la brillante idea: al Jefe de los Contables se le había escapado la frase por la alegría de encontrar los papeles que necesitaba o me la había regalado… Si hay una receta tan escueta para triunfar, lo más probable sería que todos los que la hubiesen empleado dijesen que no servía por “hipocresía laboral”
Estaba muy claro que para poder decirles a los demás lo que quieren oír, hay que prestarles atención antes y para ejercer la “hipocresía laboral” se debe ser muy buen actor, meterse en el papel y entender que toda la sangre que corra es simple salsa de tomate.
Hoy me han acabado mi despacho. Tiene aire acondicionado individual, ordenador con internet de banda ancha y han cogido a dos chavales para que me ayuden. Casi he duplicado el sueldo y mi trabajo es sencillo.
Al gerente le agrada que le digan lo bien que comanda el timón y que tiene razón en todo. Además en necesario estar “superconvencido”.
A quienes le siguen en el escalafón les resulta de mucha utilidad tener noticias frescas de los que navegan en la red durante la jornada laboral, los que hablan en los pasillos,  si fulanita se peleó con menganita o sultanito se rebeló contra el sistema e intentó romperle la crisma al jefe y lo que está dispuesta a hacer Pepita con tal de obtener un poco de poder.
Yo sonrío y actúo, que por algo me llaman Inocencio y tengo la cara que tengo frente al espejo… 

Tuesday, December 27, 2011

Lo que piensan los escritores de la literatura

Para estas Navidades mi hija Ane me regaló unos cuantos pensamientos de escritores famosos:
Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca.
Jorge Luis Borges


Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.
Miguel de Cervantes Saavedra


Escribir es la manera más profunda de leer la vida
Francisco Umbral


La mayor parte de la escritura se hace lejos de la máquina de escribir.
Henry Miller


La patria del escritor es su lengua
Francisco Ayala


El escritor original no es aquel que no imita a nadie, sino aquel a quien nadie puede imitar.
René de Chateubriand


Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas.
Ernesto Sábato


Hay dos clases de escritores geniales: los que piensan y los que hacen pensar.
Joseph Roux


La escritura es la pintura de la voz.
Voltaire


En ocasiones pienso que el premio de quienes escribimos duerme, tímido y virginal, en el confuso corazón del lector más lejano.
Camilo José Cela

Concentra tu mente y luego déjate llevar



Todos sabemos lo que es subir una calle empinada bajo el sol del verano. Si a eso le agregamos que acabamos de comer, la sensación de pesadez agobia. Pero si además hace días, meses que subimos calles empinadas bajo el sol inclemente del estío, sin un segundo para descansar, repasando la lengua por los confines de la boca hasta encontrar un mililitro de saliva que impida que se nos pegue al paladar como una manta raya, eso pasa a ser suplicio. Levantamos la vista nublada por la fatiga para intentar otear el horizonte en busca de una esperanza pero el camino sigue y sigue, sube y sube sin dar un respiro. Y cuando parece que no llegaremos, que las fuerzas nos serán insuficientes, que no podemos más… Algo dentro de nosotros se abroquela y nos hace sentir más livianos, más fuertes, como si hubiésemos dejado en tierra una pesada carga que quizás sea la de la autocompasión. Es justo en ese instante en el que llegamos a lo más alto y de allí en más las calles comienzan a descender, a poblarse de árboles que nos regalan su sombra refrescante y hasta una suave brisa que no habíamos sentido antes nos acaricia la cara. La vida es así, kime & mushin: concentra tu mente y luego déjate llevar. Cuando subas la cuesta bajo el sol inspira, galvanízate, blíndate y resiste, pero cuando comience el descenso relájate, espira... No hay ninguna cuesta eterna ni una bajada permanente.  

Saturday, December 17, 2011

Del olivo como del cerdo se aprovechan hasta los andares

Conocemos sobradamente las virtudes del aceite de oliva como componente de la dieta mediterránea, pero ¿sabemos algo más de él?


Las investigaciones de los últimos años demuestran que la adoración que los antiguos tenían por este árbol no era un mito.
Además del aceite virgen extra y las posteriores obtenciones de aceite refinado, además de las ricas aceitunas, los residuos de aceite se pueden transformar en biodiesel, los huesos se pueden utilizar para filtrar aguas residuales cargadas de metales pesados e incluso luego re-reutilizados como combustible de biomasa. El empleo de jabones y aceites de oliva en cosmética está todavía en pañales y la parte no saponificable es una fracción mágica  que ya se incluye en algunos cosméticos como milagro antiedad.
Por si fuese poco hay investigaciones que demuestran que tanto la hoja como la corteza contienen una gran cantidad de antioxidantes naturales de gran demanda en el mercado actual.
También se ha descubierto una molécula parecida al ibuprofeno, de igual o mayor potencia en la inhibición del Cox para el control del dolor y la inflamación en especial posteriores a intervenciones quirúrgicas o traumatismos.
Además la hoja de olivo se usa para la producción de extractos en cosmética capilar, como forraje de ganado y en la preparación de productos homeopáticos destinados a controlar la tensión arterial.
Por último, la poda que se hace cada dos años aproximadamente produce una madera de la que ya se está extrayendo además de los polifenoles antioxidantes: parquet, sí, ¡parquet!. Se rectifican los trozos de tronco, se cubican y se cortan. El resto se reutiliza para tableros, el serrín para aglomerados e incluso se obtiene una resina… El piso resultante es de una veta suave, grano fino y dureza extrema. Se dice que muchos palacetes del siglo XVI tenían estos parquets en sus habitaciones principales y hoy por hoy los están comenzando a utilizar los más innovadores interioristas.
Y todo ello sin talar el árbol. Es decir producción renovable, extremadamente rentable con diversidad de productos finales de alto valor agregado y… de ser instalada la manufacturación dentro de las zonas de producción: el Co2 producido es reasimilado por los propios árboles durante el proceso de fotosíntesis.
Es como encontrar la gallina de los huevos de oro pero sin tener que matarla para hacer caldo.

El agotamiento del sistema neoliberal capitalista, las trampas y engaños de muchos gurúes de las finanzas y la inestabilidad de los mercados han llevado a algunos asesores económicos a imaginar nuevas formas de mantener las grandes fortunas y a estabilizarlas de cara al futuro. Y parece ser que el olivo forma parte de este paisaje. Ya en 2005 los chinos se habían interesado por la producción de aceite para realizarla en las provincias del sur de China (Sichuán) y de hecho llevan plantadas unas cien mil hectáreas de ellas con una incipiente producción. Sin embargo el gigante asiático tiene muchísimos problemas con sus estructuras y la calidad y rendimiento están muy por debajo de las de los países mediterráneos. Asimismo las pequeñas variaciones de clima y suelo y las grandes de manejo cambian todos los parámetros de aprovechamiento desde el contenido de polifenoles hasta la durabilidad de la madera. Por tanto es difícil que China controle a futuro esta fracción de mercado, ni siquiera para consumo interno.

Los economistas en producción primaria y mercados de derivados han desarrollado un nuevo sistema productivo que permite regular los precios de cada uno de los productos finales del olivo sin recurrir a los mercados de futuro y sin permitir que los especuladores entren en el juego (y si entran que asuman riesgos verdaderos). No se trata de un sistema nuevo puesto que ya existía en la antigua Babilonia sino la combinación de coberturas antiguas con moderna tecnología. Dicen que el olivo es ideal para iniciar este tipo de producción por la versatilidad de sus subproductos aunque no niegan estar estudiando otros procesos primarios de producción como podrían ser los cítricos.
España es el primer productor de la U.E. con más del 50% de la producción de aceite de oliva. La U.E. es productora de más del 50% del aceite de oliva mundial por lo que es indudable que las primeras empresas de este tipo se montarán en Europa y básicamente en España. Se calcula que con el incentivo de vender la producción a buenos precios, al menos 100.000 Has podrían recuperarse del abandono en el que están.   

Hay un instante

Hay un segundo en que todo se detiene. Es casi imperceptible. Dicen que en él muchos deciden dejar esta vida y otros aferrarse a ella con uñas y dientes. Es el instante en que los niños dejan de tener fiebre, las muelas dejan de doler y el timón de la existencia enfila su nave para un nuevo día. La noche se aleja con sus presagios y su carga de temores. El mundo ha espirado el aire de sus pulmones y comienza una nueva inspiración vivificante.







Para percibir esta sensación de que todo se para y todo arranca otra vez hay que estarse muy quieto y relajado. No siempre podemos hacerlo pero habría que intentarlo alguna vez. Es una experiencia agradable y reconfortante.
¡Qué tengáis un excelente día!

Tuesday, December 06, 2011

England expects that every man will do his duty


Una frase que llamó mi atención en 1975 cuando visité el HMS Victory, en el museo naval de Southampton. La dictó el comandante Nelson antes de la batalla de Trafalgar y fue difundida a todos los barcos de la flota a través de señales realizadas con banderines náuticos. Me sorprendió tanto que hasta compré dos jarras de ron de las que circulaban entre los oficiales y llevaban grabada la frase (bien, hoy creo que los oficiales posiblemente ignoraran la frase y las jarras eran un souvenir para los turistas).
Básicamente Nelson en uno de los puntos neurálgicos de la historia, pedía a sus hombres que simplemente hiciesen su trabajo: "Inglaterra espera que cada hombre haga su trabajo".No les pidió sacrificio con lágrimas en los ojos como la ministro de trabajo de Italia, no les dijo que ocho de cada diez no lograrían jubilarse y que cuando más estudiasen más les costaría llegar a una pensión. Nelson pidió a sus hombres que hiciesen su trabajo, lo que sabían hacer, sin escaquearse, sin guardar munición para después...
Y me encuentro con un gran conflicto en Catalunya por el tema de las retalledes y un sindicato de empleados públicos al borde de la histeria. Bien, es predecible que todos saltemos cuando nos tocan nuestros privilegios. Es instintivo reaccionar ante la invasión de nuestros derechos adquiridos pero hemos de pensar que el 90% de la ciudadanía tiene la sensación de que los funcionarios chupan del bote sin dar un palo al agua.
Bien, analicemos: dos pagas extras al año (a mí siempre me las incluyeron dentro del sueldo y nadie que conozca en el sector privado las cobra). Tickets de comida: ¿qué es eso?, los míos acabaron en 2006. Concentración de vacaciones, asuntos personales, puentes, maternidad... hay funcionarios que por tener un hijo han dejado de trabajar ¡ocho meses!
Reducción de jornada, traslados con el 70% del sueldo trabajando la mitad de las horas...
En todas las gestiones que he realizado ante funcionarios públicos en los últimos diez años, tan sólo puedo decir que he tenido dos experiencias gratas: una fue en el Registro Civil de Tortosa y la otra una excepción a la regla de la Delegación del Gobierno en Tarragona. Ah... también alguna en las bibliotecas de Amposta y Tortosa.
Delegaciones de Gobierno: la ineptitud total
Delegaciones policiales: despotismo y malos tratos
Universidades: ineptitud, nivel paupérrimo, insensibilidad y comodismo.
Salud: ni hablemos.
Pero no es un problema de Catalunya ni siquiera de España, es un problema mundial.
En un régimen capitalista los estados son una gran empresa. Si gastan más de lo que ingresan acabarán en la quiebra y los acreedores se llevarán lo que sea con tal de cobrarse lo que han prestado (el famoso corralito argentino). Por otra parte una gran empresa necesita productividad, eficiencia y eficacia en parámetros medibles y cuantificables. Y como se suele decir no es suficiente con golpearse el pecho diciendo que somos buenos sino que también debemos demostrarlo con hechos. Yo he de demostrar en mi trabajo que frente a una situación complicada logro mantener el tipo, mantener las cuentas y dentro de lo posible crecer... No ya para que me paguen más sino para conservar el empleo.
No es censurable que los gobiernos pretendan que sus respectivas empresas sean eficientes, no es ilegítimo que los ciudadanos de a pie querramos ver gestos de solidaridad desde el espacio público... es que estamos un poco aburridos de aguantar siempre los palos.
England expects that every man will do his duty.
Spain expects that every man will do his duty
Catalunya espera que todos sus ciudadanos cumplan con su función.

Creo que si todos hiciesen lo que deben hacer, cumplir no con las horas de trabajo sino hacer con interés lo que se espera que hagan... el mundo daría un vuelco. Los que trabajamos en la esfera privada, ya lo hemos hecho.

Sunday, December 04, 2011

La Fatalidad de la Rosa
Una de esas historias que encuentras por casualidad, sin buscarla. Es dolorosamente real porque sus protagonistas no se la han pasado bien, tanto que han llegado a pensar que es una especie de karma que los persigue. En la investigación preliminar debí leer varios libros sobre el tema porque el acontecimiento que hace de nudo a todo el argumento, es casi desconocido. Luego de la investigación he cambiado muchos de mis puntos de vista respecto a la humanidad, también respecto a la historia. Otro punto de inflexión ha sido la realidad de los pueblos pequeños al acabar la guerra civil española. Como me decía un pagés (campesino) que era pequeño en aquella época... —Había lo que había, lo que plantábamos, alguna gallina y huevos, el resto de las cartillas de racionamiento que llegaban siempre tarde y siempre de menos —Había hambre, no apetito, hambre... Francesca Allern, una escritora catalana de muchísimo prestigio, nacida en Xerta y responsable de los aguafuertes más intensos y descriptivos de la historia del pueblo; lo describe magistralmente en "El Pont de la Solitud", una voluntad colectiva frente al cataclismo, almas nobles que parecen cactus por fuera y como siempre las voces suaves, empáticas de los que no han padecido ni padecerán porque actúan como una veleta: "derecha, derecha", cambia el viento al centro "centro, centro", ¿qué gira a la izquierda?...¡Pues que bonitas son las rosas rojas, mi niña!.. pero guarda los billetes en el armario...















Este es el escenario para esta novela y estas son las fotos del pueblo real, tal y como me lo encontré en mi investigación.

Friday, December 02, 2011

Algunos cambios

El tiempo es un gran tirano y se han multiplicado las redes sociales, los contactos, las páginas y también la velocidad con que los posts se suceden. Ya he sabido de muchos amigos que buscan simplificar la tarea de mantenerse en la red y al mismo tiempo evitar que algunas opiniones que valen la pena se pierdan rápidamente en la vorágine. Yo, con mis muy limitados recursos en informática, he decidido dividir en dos blogs los temas que me agradan y a partir de ellos relacionarme con las redes sociales. Veremos como sale esta nueva aventura y si logro mantener actualizados los espacios.

Thursday, June 23, 2011

El barco

El barco se hunde. Todos tenemos la sensación de que cuando se logra taponar un boquete, se abren dos mayores. Es una estructura lenta y pesada a fuerza de parches, ampliaciones, remozados, remodelaciones y reformas.
Muchos pasajeros se han apiñado en un rincón, los ojos húmedos y un imperceptible temblor en los labios, como si estuvieran alzando una plegaria al cielo. Rezando… ¿para qué?... si no extenderá Dios su larguísimo brazo para levantar el barco que se hunde. Quizás oran para que aparezca un iluminado que encuentre la forma de evitar el naufragio. Ellos no, no serían capaces, se requiere demasiado esfuerzo para iluminarse a sí mismos, mejor que sea otro porque si fracasa tendrán a quien apuntar con el dedo y descargar sus críticas mientras se ahogan. Además es mucho más cómodo.
En el otro extremo un grupo de irascibles busca culpables… que si el capitán es un inepto, que el armador escatimó reforzar la estructura del casco para ganar más dinero que depositar en paraísos fiscales o que se ha permitido mayor tripulación de la debida. Pero las palabras no evitan que entre el agua y la ira no intimida al oleaje.
Los marineros hacen lo que pueden, de acuerdo al reglamento que es muy estricto: cada orden debe expedirse por triplicado, llevar el sello del contramaestre, escribirse en el cuaderno de bitácora y no pasarse un pelo de la norma. Por supuesto que entrando a trabajar a las ocho horas, con desayunos escalonados entre las nueve y las once y retirándose a las cuatro de la tarde con una hora para comer en medio… poco se puede hacer. Y si además los agujeros han de ser taponados con la ropa que se les quite a los pasajeros, bueno, acaba siendo un trabajo de lo más estresante.
El capitán limpia sus galones, consulta con el mando intermedio y reflexiona sobre la forma de salir… lo menos perjudicado posible del trance. Los oficiales se reúnen, extraen conclusiones, dan explicaciones que nadie cree, ofrecen entrevistas y convocan a conferencias de prensa para decir que se ha tapado un agujero y que hay esperanzas; sin mencionar los dos nuevos que se han abierto al obturar el primero. Y el barco se sigue hundiendo…
Ya no hay lanchas salvavidas. Unos pocos listillos han pagado al capitán o a los oficiales para llevárselas. No les llega la inteligencia para discernir que los botes están unidos con una cuerda invisible a la nave y al hundirse el barco se llevará las lanchas consigo. Quienes se han favorecido con la transacción tampoco entienden que las bolsas de monedas sólo les servirán de contrapeso para irse más rápido al fondo.
Los expertos han opinado que disminuyendo el peso, se logrará mantener la flotabilidad. Ignoran la ley de Arquímedes por la que todo cuerpo sumergido en un líquido recibe un empuje de abajo hacia arriba igual al peso del líquido que desaloja y se obstinan en desarbolar el buque cuando la razón del hundimiento no es el peso sino la falta de estanqueidad.
En medio de la cubierta un hombre medita impasible frente al caos. No ayuda a taponar agujeros ni a cortar los palos, no ora, sólo reflexiona con la vista perdida en el horizonte.
Los que rezan lo miran expectantes para intentar descubrir si es él quien salvará el barco, los críticos lo insultan porque molesta allí de pie en medio de la cubierta, el capitán lo ignora y los oficiales están pensando en romperle las piernas para que deje de incordiar con su presencia incómoda.
De pronto el hombre se yergue en toda su estatura y extiende los brazos. Todos se vuelven hacia él
—¡Tengo la solución! —exclama alborozado y un silencio ilusionado se apodera de la cubierta. Por unos instantes las olas dejan de castigar el casco y tan sólo lo lamen.
—¿Y si simplemente dejamos que se hunda? —pregunta con una sonrisa en los labios.
Los gestos de desaprobación no se hacen esperar. Llegan en forma de murmullo arrollador del que sobresalen palabras sueltas como “loco”, “barbaridad”, “insensatez”…
—Este barco ya no nos lleva a ninguna parte, vivimos pendientes de él en lugar de él conducirnos donde queremos… Se ha convertido en nuestro amo en lugar de servirnos —continúa el hombre sin prestar atención a las muestras hostiles.
—¡Si dejamos que se hunda moriremos todos! —grita uno de los que rezaba.
—Todos moriremos… —contesta el hombre.
—Si perdemos el tiempo en filosofías baratas, cuando queramos darnos cuenta, será demasiado tarde… ¡debemos hacer algo ya! —gritó uno de los exaltados irascibles.
—Si perdemos el tiempo intentando salvar este barco que no tiene remedio y se hundirá de todos modos, no tendremos la mente despejada para buscar otra opción nueva, inédita, original… quizás debamos tirarnos al agua e intentar nadar —replica el hombre sin inmutarse.
—¿Qué dices cabrón?, ¿quieres que nos ahoguemos para que tú te quedes el último y te salves?—pregunta ofuscado un oficial.
—He dicho que el barco ha dejado de servirme y no pienso ser su siervo hasta que se hunda…
—Ha sobrevivido más de cien años y participado en varias guerras… —agrega el contramaestre.
—Pues ponedle una lápida bonita en el fondo del mar —contesta el hombre que a la sazón parece decidido a enemistarse con todos.
—¡Vaya con el desagradecido este!, que si nuestro barco no te gusta no sé qué haces en él —exclama uno de la multitud que rezaba y ahora se ha puesto en pie de guerra.
—¡Yo digo que no necesitamos sermones y que si no está de acuerdo en salvar el barco, ya podemos tirarlo al agua! —grita otro de parte de los irascibles.
En menos que canta un gallo todos los que estaban divididos se ponen de acuerdo… y lanzan al hombre por la borda.
Apenas ha tenido tiempo de quitarse la ropa y hacerles fuck you con el dedo y ya está en el agua, nadando vigorosamente hacia una isla que ha avistado hace unos minutos cuando se le ocurrió que quizás podrían dejar que el barco se hundiese.

New Realase!!!

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This book will be published first for Englis readers

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