Tuesday, December 06, 2011

England expects that every man will do his duty


Una frase que llamó mi atención en 1975 cuando visité el HMS Victory, en el museo naval de Southampton. La dictó el comandante Nelson antes de la batalla de Trafalgar y fue difundida a todos los barcos de la flota a través de señales realizadas con banderines náuticos. Me sorprendió tanto que hasta compré dos jarras de ron de las que circulaban entre los oficiales y llevaban grabada la frase (bien, hoy creo que los oficiales posiblemente ignoraran la frase y las jarras eran un souvenir para los turistas).
Básicamente Nelson en uno de los puntos neurálgicos de la historia, pedía a sus hombres que simplemente hiciesen su trabajo: "Inglaterra espera que cada hombre haga su trabajo".No les pidió sacrificio con lágrimas en los ojos como la ministro de trabajo de Italia, no les dijo que ocho de cada diez no lograrían jubilarse y que cuando más estudiasen más les costaría llegar a una pensión. Nelson pidió a sus hombres que hiciesen su trabajo, lo que sabían hacer, sin escaquearse, sin guardar munición para después...
Y me encuentro con un gran conflicto en Catalunya por el tema de las retalledes y un sindicato de empleados públicos al borde de la histeria. Bien, es predecible que todos saltemos cuando nos tocan nuestros privilegios. Es instintivo reaccionar ante la invasión de nuestros derechos adquiridos pero hemos de pensar que el 90% de la ciudadanía tiene la sensación de que los funcionarios chupan del bote sin dar un palo al agua.
Bien, analicemos: dos pagas extras al año (a mí siempre me las incluyeron dentro del sueldo y nadie que conozca en el sector privado las cobra). Tickets de comida: ¿qué es eso?, los míos acabaron en 2006. Concentración de vacaciones, asuntos personales, puentes, maternidad... hay funcionarios que por tener un hijo han dejado de trabajar ¡ocho meses!
Reducción de jornada, traslados con el 70% del sueldo trabajando la mitad de las horas...
En todas las gestiones que he realizado ante funcionarios públicos en los últimos diez años, tan sólo puedo decir que he tenido dos experiencias gratas: una fue en el Registro Civil de Tortosa y la otra una excepción a la regla de la Delegación del Gobierno en Tarragona. Ah... también alguna en las bibliotecas de Amposta y Tortosa.
Delegaciones de Gobierno: la ineptitud total
Delegaciones policiales: despotismo y malos tratos
Universidades: ineptitud, nivel paupérrimo, insensibilidad y comodismo.
Salud: ni hablemos.
Pero no es un problema de Catalunya ni siquiera de España, es un problema mundial.
En un régimen capitalista los estados son una gran empresa. Si gastan más de lo que ingresan acabarán en la quiebra y los acreedores se llevarán lo que sea con tal de cobrarse lo que han prestado (el famoso corralito argentino). Por otra parte una gran empresa necesita productividad, eficiencia y eficacia en parámetros medibles y cuantificables. Y como se suele decir no es suficiente con golpearse el pecho diciendo que somos buenos sino que también debemos demostrarlo con hechos. Yo he de demostrar en mi trabajo que frente a una situación complicada logro mantener el tipo, mantener las cuentas y dentro de lo posible crecer... No ya para que me paguen más sino para conservar el empleo.
No es censurable que los gobiernos pretendan que sus respectivas empresas sean eficientes, no es ilegítimo que los ciudadanos de a pie querramos ver gestos de solidaridad desde el espacio público... es que estamos un poco aburridos de aguantar siempre los palos.
England expects that every man will do his duty.
Spain expects that every man will do his duty
Catalunya espera que todos sus ciudadanos cumplan con su función.

Creo que si todos hiciesen lo que deben hacer, cumplir no con las horas de trabajo sino hacer con interés lo que se espera que hagan... el mundo daría un vuelco. Los que trabajamos en la esfera privada, ya lo hemos hecho.

New Realase!!!

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