Monday, April 30, 2012

Teucro deCreta: Todo va a alguna parte



Es el título de la próxima, muy próxima por cierto, novela que publicaré en estos días. Y no, no hay error en el título. Teucro es originario de la isla de Creta por lo que debería ir separado pero también es un joven que antes de iniciar un viaje pleno de aventuras en tiempos de la Grecia Clásica decreta que "todo va a alguna parte". Por supuesto que todos podemos decretar algo si nos consideramos con la autoridad o el conocimiento para hacerlo, otra cosa muy distinta es que sea posible lo que decretamos.
Es evidente que después de recorrer miles de kilómetros hemos ido al menos físicamente a alguna parte pero ¿era a eso a lo que se refería Teucro en su decreto?
Es una historia que ironiza bastante sobre la figura de los dioses y exalta a los héroes que no saben que lo son y quieren ir "a alguna parte"

Saturday, April 28, 2012

Pequeñas reflexiones de un autor al acabar una novela

Teucro deCreta: Todo va a alguna parte

Bien... pongo que Teucro decide ir a ver otra vez a Circe que es una hechicera peligrosa pero él tiene a su favor el poseer a Crisomalo y a Altaea. No quiero complicar el final innecesariamente pero hay nudos que desatar y decisiones que tomar. Las acciones pasan por los héroes y los mortales porque los dioses tienen suficiente con apoltronarse. Iris es la otra pregunta: ¿Zeus la dejará partir así porque sí? o ¿le impondrá un castigo ejemplar?
Tengo el castigo en la cabeza... y sus consecuencias.
Comienzo a pensar que somos realmente parecidos a dioses cuando no nos apoltronamos, cuando luchamos por algo. Es un razonamiento peligroso porque la moral imperante hoy implica no arriesgar si vamos en pos de una cierta ración de comodidad. Se vuelve a reeditar la figura de la devotio ibérica o de la "clientela" que es un poco el origen del capitalismo y los señores feudales... Yo no quiero problemas y por tanto me pongo bajo la protección de un señor más poderoso que me asegura una cierta tranquilidad a cambio que yo le haga la pelota, trabaje para él e incluso pierda mi vida para defender la suya. No veo que la sumisión sea algo aceptable si me valoro como persona... Y Teucro piensa bastante parecido. Ambos tenemos el sistema en contra y ni yo puedo luchar contra un enemigo tan formidable ni él puede enfrentarse a los dioses. A ver si con una dosis de sagacidad y otra de astucia, ambos logramos ganar al menos una batalla.

Thursday, April 26, 2012

Teucro deCreta: Todo va a alguna parte

La cultura occidental tiene sin lugar a dudas su origen en las civilizaciones minóicas, micénicas, griega y romana, no así la religión que pasa de manera más o menos abrupta desde un panteón de dioses olímpicos a un único dios todo poderoso y a su hijo, sacrificado en una cruz y resucitado para reconciliación del hombre con el cielo. ¿Cómo eran los dioses del Olimpo? Tanto los testimonios de los griegos como después los de los romanos que los adoptaron, estos dioses tenían emociones muy humanas: eran celosos, lujuriosos, violentos, reaccionarios... protegían a los poetas y a los labriegos pero también a los ladrones. Es decir igual que nosotros pero inmortales. Yo creo que los griegos, sus antecesores y los romanos posteriores crearon a sus dioses a su propia imagen y semejanza. Incluso, en algunos casos la exageración de ciertas características hacen de ellos una especie de caricatura. También creo en la teoría del molde genético que defienden muchos arqueólogos para explicar la igualdad de evolución entre culturas que no tenían ningún otro contacto más que quizás la unidad de origen. Basándome en estos parámetros se me ocurrió pensar que en realidad no hemos avanzado tanto: la democracia ya existía y también la tiranía y la burocracia exagerada y los trepadores, los acomodados y... con seguridad los idealistas.
Teucro era uno de ellos, un joven cretense que no podía aceptar que todo fuese como estaba estipulado, que todo estaba inventado y que era inútil buscar la excelencia. Todo va a alguna parte, nada puede estar fijo, estático, atornillado a un destino inamovible o quizás después de mucho caminar, de grandes esfuerzos y de arriesgarlo todo se encuentre otra vez en el principio.
Este es el tema de mi nueva novela que aparecerá en pocos días... Teucro deCreta: Todo va a alguna parte

Friday, April 13, 2012

Un novel de medio siglo

Hoy estaba contestando los muchos comentarios y muestras de apoyo que he recibido por la publicación en papel de Yo, Úrsula cuando me levanté a prepararme un capuccino. Al pasar por la sala vi la prueba de imprenta de la novela sobre la mesa y pensé: un novel con medio siglo a cuestas. Me causó gracia pero no deja de ser verdad. Aunque haya publicado cientos de artículos, aunque haya redactado decenas de libros, guías, guiones y también escrito un gran libro temático... soy un novel de la literatura con medio siglo a cuestas intentando hacerme un hueco en un mundo terrible pero no más despiadado que otros mundos artísticos.
Entonces fue cuando abrí Yo, Úrsula al azar y por causalidad (no está mal escrito), caí en el párrafo:

—Las discográficas son multinacionales, tienen el monopolio de la intermediación entre los cantantes y el público. Pueden levantar a un grupo o hundirlo si quieren y usan ese poder para asegurarse que los únicos que ganen sean ellos… —Inés comenzó a ponerse incómoda.
—Tampoco es tan así —dijo molesta.
—Hablemos claro, Inés…, yo he hecho cuentas… La compañía te anticipa dinero para hacer el disco, pero lo tienes que devolver. Tú te haces cargo de pagar los gastos de sacar el álbum, de grabar los videoclips, de pagar agentes, representantes… La compañía sólo hace la promoción y a cambio de eso se queda de por vida con los derechos de tus temas, salvo un pequeño porcentaje que jamás llega a cubrir ni siquiera lo que te adelantaron. ¡Conclusión, tú pagas para que te hagan famosa!  Ellos acaban con los bolsillos llenos y tú en la bancarrota… —Joan había ido subiendo el tono de voz hasta casi gritar.
—Tampoco los cantantes son santos y con un contrato más blando, ¡no trabajaría ni Cristo! —a Inés le salía humo por las orejas.
— ¡Créeme que trabajar con artistas no es fácil, son bohemios, vagos, caprichosos, ególatras y quieren todo por nada! —yo miraba la discusión como si fuese un partido de tenis.
— ¿Y eso justifica esquilmarlos, robarles lo que es suyo y someterlos a la esclavitud?... Vamos, Inés… es como intentar justificar la guerra de Irak diciendo que Saddam era un perro dictador… —Joan estaba rojo como un tomate.
— ¡Mientras yo he estado aquí, nunca se ha sometido a nadie a algo en lo que no estuviese de acuerdo! Si alguien ha firmado un contrato lo ha hecho por propia voluntad…
— ¡Si nadie está hablando de ti! ¿Por qué piensas que estamos aquí? ¿Por la WD? En cuanto a los chavales con inquietudes musicales… ¿qué otro camino tienen, si estas empresas son un trust?... o crees que las calles están llenas de artistas actuando por monedas… ¿porque ellos quieren? Cuando estás crucificado hasta una esponja con vinagre, es una bendición. —La discusión se tornaba violenta y yo no sabía como detenerla.
— ¡Bájate del caballo, Joan! El mundo se rige por la economía de mercado, los ideales socialistas se acabaron con Lenin y el Che Guevara… y el romanticismo pertenece al siglo dieciocho. —Inés devolvía cada estocada con la misma furia con que la recibía.
— ¡Me da igual!, quizás sea un romántico del siglo dieciocho, o un idiota idealista. Pero algo tengo claro, en este mundo donde todo parece tener precio, ¡hay cosas que no se venden! Mi derecho a decir lo que pienso y mi dignidad, por ejemplo…
— ¡Basta! —grité levantándome de la silla. 

... Y cerré el libro. Y pensé en las editoriales... y pensé en los intermediarios... y pensé:
¿Por qué he continuado intentando?... Si todavía guardo las carpetas de los cuentos escritos a máquina Olivetti, relatos trasnochados de ceniceros llenos que el jurado del Club Italiano de Buenos Aires ni siquiera se tomó el trabajo de abrir.Y de eso hace casi treinta años...
Y me respondí a mi mismo: —porque todavía tengo algo que decir y espero que mi experiencia le sirva a alguien más. 
A ver, no escribo libros de autoayuda. Hace años que detesto a quienes quieren quitarte la paja de tu ojo teniendo una viga en el de ellos. Yo simplemente quiero contar, crear dudas sobre las cosas establecidas, que quienes quieran se cuestionen. Pero quienes quieran... 
Después de esta reflexión voy a seguir escribiendo más tranquilo. No vivo de la literatura, es más invierto en ella tiempo, esfuerzo y horas que de otra manera dedicaría al descanso.
El otro día recibí una excelente valoración a otra obra entrañable: 
Apreciado señor Lampugnani

Me llamo XXXXXXXXX y soy uno de los redactores de XXXXXXX.
Hemos valorado su original titulado Renascencia y hemos encontrado en él un planteamiento interesante y una correcta elaboración literaria, con algunos pasajes notables. A pesar de ello consideramos que en su conjunto no es una obra que pueda encajar en nuestro programa de publicaciones.
Quisiera agradecerle que haya pensado en nosotros para valorar su novela.

Obviamente que agradezco el tiempo y la dedicación que se ha tomado la editorial y sobre todo que hayan contestado en tiempo récord. Tengo otras obras que esperan hace casi un año... a que las lean.
Eso sí, el redactor habría de saber lo que a mí me costó tirones de orejas aprender y es que las preposiciones actúan de nexos y por lo tanto no pueden ser separadas por comas. Por tanto entre literaria y con la coma está demás. 
De todas maneras es un juicio magnífico a una novela que no tardará mucho en aparecer:  un planteamiento interesante y una correcta elaboración literaria, con algunos pasajes notables.
Lo que no acabo de entender es el resto del mensaje: A pesar de ello consideramos que en su conjunto no es una obra que pueda encajar en nuestro programa de publicaciones.
Dicen que la novela es buena, que está correctamente redactada y que además tiene pasajes notables... pero no encaja en su programa de publicaciones. Yo pensaba que era al revés: 

  • Encuentro una novela buena
  • Busco el sector de mercado al que le pueda interesar
  • Valoro las posibilidades de colocar el libro y las cantidades
  • Hago el contrato de edición
  • Publico 
  • Hago la promoción al sector de lectores al que va destinado.
De verdad me estremecí un poco al pensar que las editoriales tienen un molde y todo lo que no quepa en él lo desechan. Eso sería escribir por encargo, ya lo he hecho, deja dinero pero no puedes decir lo que piensas. Y eso no me interesa.
Por tanto me alegra haber elegido este camino y espero utópicamente que en algún futuro ilusorio los libros publicados sean en al menos un 50% de aquellos autores que tienen algo que decir.





New Realase!!!

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This book will be published first for Englis readers

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