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Yo, Úrsula y Mayte Martin

http://www.lavanguardia.com/musica/20120510/54291734290/producto-interesas-discograficas.html
El otro día, mientras iba en el coche escuché una entrevista a esta cantautora y me hizo recordar a la novela. Pensé que con el tema de la crisis las grandes multinacionales... y las no tan grandes... e incluso las empresas nacionales han acelerado hasta niveles insospechados su falta de humanidad.
Ya sé que me dirán que poner la crisis como pretexto no es nuevo ni puede justificarse. Y estoy de acuerdo pero las grandes discográficas hace años que vienen creando generaciones de artistas "suicidas" con tal de ser famosos. "Si no eres un producto no les sirves" dice Mayte Martín en la entrevista y yo agregaría que si eres un producto te sacarán la mayor cantidad de jugo que puedan.
Hay algunos artistas honrados, que no abundan dice Mayte y no quieren pasar por el aro de que la música sea algo que le impongan  cantar de acuerdo a lo que la discográfica quiera o la moda mande. De lo que no ha hablado es de los contratos leoninos, las cláusulas abusivas y las enormes diferencias de ganancias que hay entre la parte creativa y la que difunde y distribuye.
Algo parecido venimos padeciendo los escritores desde hace décadas y también hay autores que se convierten en un producto de las editoriales y otros que no entran por el aro.
Yo, Úrsula no es sólo una novela sobre los sueños sino que también denuncia los abusos que durante décadas vienen realizando los mercaderes de productos artísticos sobre los propios artistas.
Podréis preguntaros por qué no dije esto antes... Es una pregunta muy válida. La verdad es que un escritor escribe para que lo lean. Sí, sin dudas. Cuando alguien escribe para sí mismo lo hace como una descarga, una terapia, para entenderse o entender a otro y eso no es un escritor.
Yo escribo para que me lean y en cada una de mis novelas va implícita una denuncia. Es así, camufladas detrás de hechos incluso un poco cómicos o irónicos encontraréis palos contra cosas que no me gustan o me indignan o no creo justas. Pero hace tiempo un editor me dijo que la gente hoy en día no lee para que el libro le genere un cuestionamiento. —Para eso, compran libros de autoayuda que hay por montones y todos se basan en lo mismo: metafísica y Osho —dijo y agregó: —la gente de hoy lee para entretenerse, para olvidarse de los problemas y pasárselo bien.
Cuando escribí Yo, Úrsula pensé que el pasárselo bien no implica que te cuenten una novelita superficial, vacía de contenidos sino que puedes aprender cómo funciona el mundo y los que lo rigen.

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