Saturday, December 07, 2013

Si se puede soñar... se puede hacer

http://ebreexpres.com/maira-lampugnani-les-terres-de-lebre-tenim-molts-tresors-patrimonials-culturals-pero-sels-dona-el-valor-que-mereixen/

Hasta no hace mucho yo tenía como fondo de pantalla en mi ordenador un castillo entre nubes con una frase que rezaba: "No es malo construir castillos en el aire, tan sólo tienes que ponerles cimientos"

Ha costado lo suyo pero Àrbora Books ya es una realidad y su primer libro también. Todos mis principios se han sintetizado en este proyecto. El castillo tiene cimientos, ya no navega entre nubes a la deriva del pensamiento. Hemos materializado una idea excelente, lo hemos hecho de lo más pequeño a lo más grande, de lo particular a lo general, cuidando el detalle y por sobre todas las cosas tratando al lector como se merece, aunque se trate de niños o mejor dicho... precisamente porque se trata del futuro.
He aquí algunas frases que se me ocurren y resumen nuestra posición:
  • Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla (Nicolás avellaneda)
  • Los niños son la esperanza del mundo (José Martí)
  • Para respetar hay que conocer (Claude Lévi Strauss)
  •  "Quiero entonces dedicar este libro al niño que fue hace tiempo esta persona mayor. Todas las personas mayores antes han sido niños. (Pero pocas de ellas lo recuerdan)." Antoine de Saint - Exupéry.
  • Un buscador es alguien que busca; no necesariamente alguien que encuentra. Tampoco es alguien que, necesariamente, sabe qué es lo que está buscando. Es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda. (Jorge Bucay - "El Buscador" 
       

Friday, October 04, 2013

Desde la acera de enfrente las cosas se ven diferente...

Hasta no hace mucho tiempo, yo buscaba una salida a mis obras a través de una editorial. Y no había manera que alguna me hiciese caso. Yo no quería tan sólo ver mi nombre en una portada, hacer una presentación y sentirme importante. Quería establecer un contacto con las personas que están del otro lado, saber que aquello que quería decir había encontrado un oído y quizás un corazón dispuesto a guardar alguna palabra de todas las que he dicho y escrito. Pero las editoriales han estado muy ocupadas intentando copiar los éxitos de otros, subirse al carro de los vencedores como la Rowling, buscando hermanastros de las Sombras de Grey y dudosos succedáneos de vampiros, viajes interminables o juegos macabros.
Y eso ha venido ocurriendo desde hace muchos años y ha enriquecido a unas cuantas editoriales que hoy manejan el grueso del tráfico mundial de la cultura.
Pero yo necesitaba saber... no si era bueno escribiendo. Necesitaba saber si había alguien del otro lado. Por ello decidí que quería tirar mi caña en este mar impersonal, caprichoso e imprevisible de los lectores.Y así lo hice... No hubo editorial pero puse mi nombre no en una sino en dos portadas, hice presentaciones aunque siguen sin gustarme y no me sentí importante. El contacto con las personas fue quizás lo más reconfortante. Todavía hoy me animan: ¿Cuándo publicarás otro libro?, ¡Sigue escribiendo!, ¡no lo dejes!
Y a estas personas quisiera decirles que no dejaré de escribir, que no podría dejar de escribir y menos ahora que sé que están ahí.
Sin embargo hoy me encuentro del otro lado de la acera. Los dioses han querido que intente modificar lo que critico y me han colocado dentro de una editorial de reciente creación: "Àrbora Books".
En el momento de comenzar a trabajar como editor debí pensar en que hay un presupuesto, hay un previsto de beneficios, hay unos costos y hay un mercado ahí fuera que te puede llevar en andas o te puede crucificar. El camino más fácil es ver lo que está de moda, lo que arrastra multitudes y... copiarlo. En cambio el más difícil es generar una idea, estudiar el mercado, buscar una manera de promoción que llegue al público al que va destinado el libro, elegir a los artistas para desarrollar la idea, arriesgar un capital y... después de analizar, programar, estudiar y trabajar duro... rezar para que tenga éxito. Y si lo tiene, entender que detrás viene el listo de turno a colgarse de tu liana.
Ni la idea del escritor que se hace famoso y multimillonario sin dar un palo al agua ni la del editor sentado en el sillón del despacho y vendiendo derechos de autor por teléfono se corresponden con la experiencia que tengo hasta ahora. Quizás en Estados Unidos es distinto o las películas de Hollywood generalizan una realidad que es patrimonio de cuatro privilegiados...
Lo que sí he podido comprobar es que: "Desde la acera de enfrente las cosas se ven... diferente"



Tócame el alma




Somos animales muy extraños, nos amontonamos en pocos kilómetros y aún así, casi no nos relacionamos con los demás. Sin embargo, no hay felicidad mayor a la que sentimos cuando por cualquier razón, nuestra alma se roza con otra… Y a eso le llamamos química. (de la novela Yo, Úrsula)

Como seres gregarios necesitamos el contacto con otros humanos para realizarnos como personas.  Incluso nuestra salud se resentiría muchísimo si durante mucho tiempo no recibimos la sensación de otra piel sobre la nuestra. Todo lo externo nos está impulsando a ser infelices pero lo interno no se va a rendir sin dar batalla...






Noticia del Heraldo de Villavieja del Pajar.
El pasado 21 de Setiembre se llevó a cabo la celebración de las fiestas locales en honor a la Virgen Atascada. La Santa patrona, cuya confirmación oficial está todavía en proceso de investigación por parte de las autoridades eclesiásticas, fue llevada en andas por la recién creada orden de los “Atascados” y su imagen depositada en el sitio donde se la vio aparecer por primera vez hace varios años.

Yo estaba colocando la L en la luneta trasera del coche y mientras tanto pensaba en los pros y los contras de la virginidad. Si no hubiese sido por el desengaño de mi última relación, quizás nunca me hubiese apuntado a la escuela de conductores. Cuando el Jose se depiló pensé que era para nadar más rápido, al hacerse mechas azules imaginé que le molaba la onda punk, pero cuando se pintó los ojos no me pude tragar lo de “gótico”. Debo confesar que antes de dejarlo puse en la balanza el hecho de que el Jose tenía coche, pero no fue suficiente. Me bastó analizar un poco la situación para comprender que me saldría mejor de precio viajar en taxi. Yo no soy ni una superpuritana que le hace ascos hasta a la salchicha del plato combinado y tampoco una superpija que compra los Durex de sabores como si fuesen gominolas… por tanto elegí apuntarme a la super - autoescuela.
El teórico lo saqué a la primera, que soy rápida como el rayo en eso de las situaciones hipotéticas. Para la práctica me hicieron falta dos intentos además del primero… Es que tengo la cabeza muy dura… y no soy de recular.
Después de pasarle la lengua a las ventosas, al fin el cartelito de conductora novel quedó adherido al cristal y en un rapto de espíritu aventurero, decidí ir a visitar a mi amiga Anna, a Villavieja del Pajar: treinta y cuatro kilómetros más arriba, en plena montaña.
El pueblo tiene como casi todos un casco antiguo y una zona más moderna; y yo me equivoqué. En lugar de girar a la izquierda en la segunda bifurcación y luego a la derecha en la primera calle, cogí a la derecha en la primera y a la izquierda en la segunda. Conclusión: fui a  parar a la zona más antigua y me empotré en la callejuela más estrecha de todo el pueblo. Pero como dije antes, lo mío es ir para adelante y aunque los neumáticos chirriaban contra los bordillos, seguí avanzando. El próximo problema que encontré fue que los espejos rozaban contra las paredes, pero lo solucioné untándolos con crema de manos. Los neumáticos comenzaron a humear y el motor… también, pero yo no estaba dispuesta a darme por vencida. Mantuve la palanca de cambios en la directa y aceleré. El Renault 5 sonaba como un fórmula uno, pero adelantaba como una tortuga. Para colmo de males al ser la calle tan angosta, el humo se concentraba y a cada segundo veía menos. Esa fue la razón por la que casi atropello a un grupo de municipales que estaban desatascando una alcantarilla.
Supongo que los trabajadores se sorprendieron y confundieron la humareda con nubes celestiales y el ruido de los pistones desenfrenados con trompetas.
Yo no quise bajar por vergüenza, pero tampoco hizo falta. Los mozos, haciendo gala de una enorme fortaleza, levantaron entre todos el coche y me llevaron hasta las afueras del pueblo. Yo, roja como una amapola y encogida en el asiento iba moviendo el volante como si condujera. Ayudar no ayudé mucho, pero les dí unos buenos golpes con las ruedas delanteras a los jóvenes que iban adelante. Entre las nubes que todavía salían de debajo del capot, pude percibir las miradas de la gente. En ese momento no supe si eran de misericordia o de veneración.
Cuando me depositaron en el suelo, el mayor de los municipales se quitó la gorra y con una pequeña reverencia dijo:
—Ea, hija, ya te puedes ir.
Yo puse la primera y aceleré a fondo sin percatarme que había mucha arena fina, desecho de una obra en construcción. Pude observar la polvareda durante varios segundos por el espejo retrovisor y el grupo borroso sacudiéndose la ropa y refregándose los ojos.
No he vuelto más por aquel pueblo, pero veo que aquella gente no me ha olvidado y hoy celebran mi día. ¡El día de la Virgen Atascada!

Wednesday, September 25, 2013

Diez buenas razones para no querer ser escritor...

No se trata de desalentar a nadie. Tan sólo quiero poner paños fríos en esta fiebre que ha surgido con la globalización de las redes sociales. Jamás había visto tanto individualismo junto en un mundo globalizado. Ridículo, ¿no?.. pero muy muy real.
Escribir una novela es un trabajo duro que puede llevar meses e incluso años, corregirla puede exigir el doble de tiempo. ¿Es rentable invertir tantas horas y esfuerzo en algo que ni remotamente sabemos si tendrá éxito?  Y no hablemos de calidad literaria ni belleza lingüística... ¡quita, quita!
La fiebre creo que comenzó a subir con Harry Potter y la Rowling... y se mantuvo con E.L. James. La impresión general entre los escritores del llano fue  que había que estar en el lugar indicado y el momento oportuno. Y eso implica un esfuerzo titánico de saltar y saltar hasta que alguien te vea... La noticia del día será: "Treinta y dos mil ahogados en un charco de agua"... que no tenía más de treinta centímetros de profundidad.
Por ello y para evitar perder ilustres mentes y prometedoras capacidades, me he decidido a hacer este pequeño decálogo que lleva en sí toda la mejor voluntad de meteros una flor delante de la nariz por si acaso sois alérgicos.
  • Si no eres tú o no eres hijo de: famoso, torero, actor/actríz, político, presentador de televisión, jugador muy conocido de lo que sea. Hablando claro: si no tienes padrinos o no eres archiconocido ... ni lo intentes.
  • Si previamente no has pasado por una multitud de periódicos, radios, televisiones y tu nombre se asocia automáticamente con una foto (ni buena ni mala, una foto), olvídate. Hay tres millones doscientos mil... que no son escritores pero quieren publicar "su Libro"
  • Si no te dedicas a la cocina en un restaurant famoso, a la jardinería en Jardiland o al Bricolage en Leroy Merlin... ni lo sueñes. Tiene más opciones de ser conocido un tío que coloca un piso de vinilo que tú.
  • Si no quieres acabar odiando a editoriales y editores a los que envías originales y de los que esperas durante más de un año una señal, aunque sea de humo, ¡déjalo estar! Es más barato sentarse a beber Margaritas en la Puerta del Sol que lo que te gastarás en sellos, certificadas, fotocopias y encuadernados.
  • Si piensas que la gente es inteligente y descubrirá tu libro aunque tan sólo se venda por teléfono... Bueno, si lo consigues llámame que yo también lo compraré.
  • Si crees que tu obra es tan buena como para estar en el Olimpo de las letras entre el Dante y García Márquez... Diez millones de personas piensan exactamente lo mismo en este momento y están dispuestas quizás a ir más lejos que tú, o tienen más medios que tú.
  • Si crees que en cuanto te autoedites a través de las redes sociales, convirtiéndote en spam de tus propios amigos, que también tienen su límite de paciencia y comprensión, te convertirás en un bestseller... ¡Déjalo! Los amigos son preferibles a la fama, sobre todo si ésta no acaba de llegar
  • Si sientes que tienes cosas que contar, que las historias te persiguen, los personajes te acosan... Hay muy buenos psicólogos que pueden ayudarte a encarrilar esa imaginación desenfrenada.
  • Si no tienes nada mejor que hacer o no se te ocurre una idea más inteligente de cómo ganarte la vida... busca un deporte, ve de compras o inicia una empresa de espionaje industrial. Encontrarás que es más sano, más gratificante o más excitante.
  • Si tienes inquietudes sociales, quieres cambiar el mundo o hacer que las personas reflexionen... ¡olvídalo!, la gente que lee lo hace en su mayoría para evadirse, pasar el rato y relajarse de sus problemas, ¡faltaría más que quisieras venir tú a meterles otro follón en la cabeza!
  •  
    Si aún después de leer ésto quieres seguir con la idea de ser escritor has de comprender como funciona el mercado editorial. ¡Es una industria! Tú creas un producto, que puede ser ¡buenísimo!, lo pules, lo mimas, lo vuelves a pulir, pero ello no garantiza que tenga éxito. Hay una maquinaria instalada para vender libros, no importa lo bonito, no importa lo bien lograda que esté la historia, lo importante son los beneficios que pueda producir. Esto implica que las editoriales elijan autores conocidos o temas que se han puesto de moda. ¿Y quién pone los temas de moda?, pues los cuatro monstruos que disponen de ingentes capitales como para hacer campañas de promoción que convencerían a un cartero de comprarse un buzón. En una economía de mercado liberal como la que nos cobija, los tiburones van comiéndose a grandes bocados los bancos de lectores que ellos mismos han atontado y adosadas a ellas vienen las rémoras aprovechando los desperdicios...
    ¿Alguna pregunta más?

Wednesday, May 01, 2013

Entre helechos amables y duras suculentas

Las condiciones de vida varían... Las plantas necesitan miles de años para adaptarse. Algunas han devenido en hojas gruesas, llenas de agua que les permitan vivir meses sin una gota de lluvia y otras casi no se han enterado de que el clima está cambiando. Los helechos siguen colonizando las zonas amables del planeta: humedad alta, lluvias frecuentes, poca alcalinidad del suelo y una especie de contrato con el más allá por el cual todo seguirá igual.

No están desencaminados, las mutaciones necesitan de miles de años para producir un efecto, pero más tarde o más temprano el efecto llega y nada ni nadie puede evitarlo. En estos casos los helechos que vivían a cuerpo de rey, disfrutando de la humedad y el humus producido por la muerte de otros congéneres sometidos a condiciones que no podían soportar..., se ven de golpe afectados por vientos secos y cálidos que arruinan sus hermosas hojas, las desecan y las matan. En cambio las crasas que vienen aguantando y adaptándose a los pequeños cambios, están preparadas y hasta florecerán festejando la ausencia de humedad que frena la entrada de hongos en sus estructuras suculentas.
Cuando el cambio llegue ¿qué será mejor?.. ¿helecho o suculenta?
Cuida o recrea tu microhábitat porque nada será como antes... Yo he comenzado con el mío...

Monday, April 01, 2013

¡Receta infalible para salir de la crisis!

De hecho si tú eres el de traje que lleva el globo, no vale ni la pena que leas esto porque eres el único al que en el fuero íntimo no le interesa que se solucionen los problemas. 

Cada día, cuando salgo de casa para ir a trabajar, pongo la radio. Masoquista que es uno. Creo que lo hago con la secreta ilusión de que alguna mañana se produzca una noticia positiva. Después de tanto escuchar a tertulianos que diagnostican y diagnostican esta enfermedad llamada crisis; he llegado a la conclusión de que nadie tiene puñetera idea de cómo salir de ella. Saber cómo se produjo, quiénes han salido beneficiados, cuántos millones de personas han perdido su empleo, sus casas, sus ilusiones... Eso lo sabe todo el mundo, no sé para qué le pagan a un tío que en teoría es experto en algo... cuando cualquiera de la calle podría acertar con el diagnóstico.
Quienes hemos vivido en Argentina entre los sesenta (1960) y el fin de siglo XX, sabemos que "Hay que pasar el invierno", "con la democracia se come...", y tantos slogans ridículos que nadie con dos dedos de frente puede creerse. Pero la crisis no es patrimonio de Argentina, lo único que tenemos como ventaja es que la hemos vivido en todas sus virulencias y en todas sus manifestaciones.
No voy a hacer yo también un diagnóstico pero sí he de decir que: "todo lo que sube baja" y que no hay brubuja que no acabe explotando.
Es decir que si esperamos que los políticos nos saquen de la crisis, estamos fritos. No tienen idea, no saben cómo, están metidos en medio del bosque, pertenecen al sistema, administran la pobreza sin que les salpique.
Si confiamos en que las grandes empresas vendrán a darnos trabajo, a producir confort y bienestar... Somos unos tontos. Si vienen lo harán porque no pagarán horas extraordinaras, no habrá pagas extraslos, los sueldos serán una m.. y los derechos sociales habrán llegado a unos mínimos comparables con China, India o Pakistán.
Si esperamos que los bancos comiencen otra vez a dar créditos a las empresas y éstas inviertan ese dinero en nuevas fábricas, estamos soñando. Los bancos tienen un casino en las bolsas y los activos financieros mucho más rentable que prestarle a Pepe para que agrande su fábrica de colchones. Y Pepe no pedirá el dinero porque no sabe si la ampliación le permitirá pagar el crédito que deberá ser hipotecario o personal porque los créditos sociales a bajo interés y con carencias se agotan antes de salir al mercado.
Llegados a este punto parecería que ni Mandrake nos podría sacar del pozo. Es que mientras estemos dentro de este sistema, ya pueden venir mejorías, salvadores y profetas o falsos profetas. El resultado será siempre el mismo: unos años de bonanza y después otra crisis peor que la anterior.
En estos casos se produce un fenómeno equivalente al síndrome de Estocolmo y tras una crisis prolongada con privación de aire incluido, el preso, es decir: nosotros,  agradece lo que sea, hasta una esponja empapada en vinagre. No es un sistema nuevo, las glebas medievales eran similares y los campos de concentración nazis mejoraron la manera de corromper a los que deseaban salvar sus vidas y exterminar al resto.
Bueno, ¿cuál es esa receta infalible?, ¡por Dios!
La receta es salirse del sistema y no volver a entrar en él pase lo que pase...
Y ahora tú me puedes replicar diciendo: ¿Qué pretendes, que nos hagamos hippies?
Yo te contestaría que no es mala solución. El movimiento beat y luego el hippie estaban fuera del sistema en sus inicios pero volvieron a él o mejor dicho: "el estar contra algo todo el tiempo hace que la energía se agote muy rápido, porque no es sólo destruir lo que sobra sino construir lo que falta"
Mi receta es salirse del sistema y no volver a él, no pensar en él, no competir con él. En cuanto estemos tentados a medir fuerzas o a competir, habremos vuelto y estaremos nuevamente a merced de sus leyes.
¿Cómo se hace eso?
  • Analizar lo que tenemos y a quién puede interesarle. Es decir, si somos agricultores con buenos conocimientos botánicos, no vamos a esperar que suba el precio del pepino en el mercado o que los mayoristas nos paguen las naranjas a precio de oro. En cambio sí podemos analizar desde el punto de vista geográfico qué otro cultivo podemos agregar y qué valor se le puede adjuntar (envasado, ecológico, varietal, etc). Además, como no podemos entrar en el sistema, deberemos generar nuestro propio sistema de distribución y promoción ya sea utilizando las redes sociales o mediante la asociación "cooperativa" con alguien más. Y aquí está la clave del éxito: la vieja y perseguida cooperativa que tantos dolores de cabeza le ha acarreado al capitalismo. Si vamos a producir algo nuevo o con mayor valor, es necesario que evaluemos si hay interés en el producto y cuánto interés para poder hacer una valoración media de lo que podríamos llegar a producir.
  • Uno más uno dos y dos más dos cuatro pero no te acerques al banco. Cobrar recibos, hacer transferencias, pagar impuestos y nóminas... está bien, pero nada más. El secreto del éxito es la autofinanciación aunque debamos ir muy lentos.
  • Cuanto más pesada es una estructura más lenta es su respuesta, y menos ágil su adaptación. Si tu emprendimiento amenaza con transformarse en algo grande: divide. Pequeñas empresas enlazadas que funcionen de manera autónoma son más eficientes que una gran central.
  • Toda estructura que no se pague a sí misma o devengue ganancias no puede pertenecer al emprendimiento. Si yo necesito un contable durante una semana al mes, no contrataré uno en relación de dependencia sino que pagaré a un autónomo. Ésto que parece tonto ocurre en muchísimas empresas dentro del sistema. Ahora sí, cuando la implementación de un departamento nos permita ofrecer un servicio exterior rentable o pague con creces los servicios externos que contratamos... ¡bienvenido sea!
  • Ten en cuenta que la intermediación dentro del sistema es la que se lleva los grandes beneficios. Como no vas a competir con el sistema, no es necesario que tires los precios al suelo sino que ofrezcas un servicio diferencial al producto. ¿qué quiere decir? Si un intermediario se gana una buena tajada por distribuir y tú eres tu propio intermediario, utiliza ese margen extra para crear nuevos productos o servicios, mejorar el packaging o los plazos de entrega.
  • Si continuamos haciendo las cosas como hasta ahora, obtendremos los mismos resultados que hasta ahora.

Estas ideas tan simples ya han dado resultado a muchos emprendedores. Puedes ponerle todos los peros que quieras pero si no lo intentas no sabrás si funciona.
 

Monday, March 18, 2013

¿Autoeditados?, ¿independientes?... El hábito no hace al monje.

A veces resulta simpático ver el entusiasmo y el empuje de las nuevas generaciones... y a veces resulta patético ver como nosotros, las generaciones más "antiguas" intentamos allanarles el camino a las más jóvenes. Me refiero a un libro que recibí como regalo hace unas semanas. Me lo envió un amigo desde América, la autora es su hija, una jovencita de unos veinte años que había escrito una novela muy corta sobre el amor. El libro no está mal, tiene solapas que los míos no tienen, la portada es aceptable, papel bueno, letra bien, se lee con facilidad... Pero no pude pasar de la página 14. No sé, quizás los padres en lugar de pagar ocho dólares por cada libro que con seguridad pensaron era una apuesta del tipo Gran Hermano, podrían haberle contratado unos cursos de creación literaria o de literatura creativa o mejor aún un acelerador de partículas para enviarla al futuro y hacerle tener de golpe la experiencia de los cuarenta a los veinte.
Entonces me quedé pensando en qué hubiese pasado si yo hubiese tenido las tecnologías de hoy cuando contaba con veinte años... Y no creo que hubiese cambiado mucho la situación porque no tenía dinero y no hubiese podido pagar una autoedición, por suerte, porque aun guardo algunos fragmentos de aquella época y cuando los leo me doy cuenta que hay creatividad pero falta experiencia y eso ni se compra ni se vende... Bueno, tampoco es para tanto porque Sala Siete me sigue gustando pero los demás... tienen demasiadas influencias del Gabo o de Chamorro, demasiado crispados...
Esa misma sensaciòn me dan muchas novelas que recibo para revisar y comentar. Son novelas urgentes, como folletines del Renacimiento... Es algo así como que yo digo lo que necesito decir, lo escribo en word, lo envío a la editorial y ellos me cobran por hacer el resto. Muy mal debemos estar como sociedad cuando ocurren estas cosas. Es que a nadie le importa la historia de la muerte de tu madre que llevaba una vida distinta de la que aparentaba o el desencanto amoroso que tuviste  o si tu novio murió de muerte súbita... Puede servirte de catarsis pero no es literatura. De hecho Hollywood se ha adelantado y ha transformado en pelis todas las ñoñerías que puedas imaginar y más.
Creo que el problema básico se resume en que hay mucha gente que piensa que quiere decir algo y pocos canales para hacerlo aunque tengamos facebook, twitter, instagram, line, watt saps, blogs e infinidad de redes sociales.
El tema de la autoedición y los escritores independientes me recuerda una historia:
"Había dos chicos de unos ocho años a los que les encantaba la música, ambos tenían buen oido y a los dos sus padres les compraron un piano. Pero no sabían nada de música y por tanto los padres contrataron un maestro para cada uno. El primero de ellos al que llamaremos José se sentaba al piano cada tarde a aprender bajo la tutela del maestro y cuando este se iba continuaba un rato más practicando y disfrutando de los nuevos compases adquiridos.
El otro, al que llamaremos Pedro, llegaba a toda prisa de la calle cuando ya hacía un rato que el maestro esperaba, se sentaba con desgano frente al piano y cuando el profesor se iba se quedaba soñando en que sería un gran concertista y toda la gente lo vivaría, ganaría mucho dinero y daría la vuelta al mundo emocionando a todos con su música.
José no pasaba un día sin dedicarle un par de horas a la música. Pedro pasaba por delante del piano, abría la tapa y tocaba cuatro notas... siempre las mismas.
Pasaron los años y José realizó su primer concierto mientras Pedro seguía muy de cuando en cuando, levantando la tapa del piano y pulsando cuatro teclas.
José es hoy un pianista reconocido... y Pedro... Bueno, Pedro trabaja de albañil y tiene un piano seminuevo para vender.
Con el tema de la autoedición o los escritores independientes pasa algo similar. No importan las etiquetas sino lo que hay dentro del envase. ¿Qué todo el mundo tiene derecho a sus ideas? Por supuesto que sí. ¿Qué todos quienes quieran publicarlas tienen derecho a hacerlo? También pero un escritor además de ideas y sueños también necesita oficio y aprendizaje... y experiencia porque no se puede pintar una montaña mientras la vas escalando

Saturday, March 16, 2013

¡Habemus Papam!

Es día 13/03/2013. Tras cinco votaciones el Cónclave ha elegido nuevo Papa. Nada menos que tres mil millones de creyentes tienen nuevo guía espiritual. Para gran sorpresa de casi todos el elegido ha sido Jorge Mario Bergoglio, un argentino, técnico químico que se transformó en cura en 1969, hijo de emigrantes italianos, presidente de la Asamblea Episcopal Argentina en dos oportunidades y Arzobispo de Buenos Aires.
 Como yo también soy argentino, descendiente de emigrantes, ex militante y ex dirigente católico del CER y luego de Palestra entre 1971 y 1976, que no está lejos de su ordenación, me tomo la atribución de comentar la elección.
El pobre hombre no ha alcanzado a decir unas palabras, por cierto muy humildes, cuando comenzaron a aparecer las críticas... que si dio la comunión a Videla, que estuvo involucrado en el robo de niños, en los desaparecidos, que si ahora se han acabado los pedófilos que si la iglesia solucionará todos los problemas... Y entonces me pregunto qué hubiese pasado si hubiese sido otro el elegido —posiblemente le hubiesen buscado las mismas cosquillas que a éste— porque toda la institución en general está salpicada al igual que los políticos por una especie de fango que no se quita.
Por lo que tengo entendido Bergoglio no proviene de familia encumbrada y deduzco que tiene una muy buena cintura. Y es que cuando él era provincial de los jesuítas, la iglesia hizo limpieza con todos los curas, dirigentes y líderes de izquierdas. En cinco o seis años la autoridad eclesiástica se cargó a los sacerdotes del tercer mundo, a la biblia latinoamericana, a los líderes de los grupos que apostaban a educar para la fé y volvió a la época medieval de promover la ignorancia. De eso Francisco I no tiene la culpa y posiblemente hubiese podido caer también él. ¿O será un lobo con piel de cordero? A mí me suena màs como animal a "chivo expiatorio" que a "lobo con piel de cordero". Ojalá me equivoque en cuyo caso la iglesia seguirá igual que siempre, es decir al lado de los ricos y los poderosos mientras les hace creer a los pobres que "si vives como la mierda aquí, luego te tocará el paraíso".
Pero si no me equivoco, las primeras palabras de Francisco I pidieron que los feligreses rezaran por él. ¿Por qué? ¿Tan poca confianza le tiene al Espíritu Santo? ¿Tan poco capaz se cree alguien que posee la infalibilidad celestial como para pedir ayuda a sus súbditos? ¿O será que se la ve venir y necesita todo el apoyo que sea?
O quizás no sea nada de eso, tal vez sea tan hábil como para reconocer que los mártires generan admiración pero nadie quiere convertirse en uno de ellos. Eso, cintura política como para no enfrentarse con la dictadura argentina y al tiempo aleccionar y salvar a dos curas jesuítas que se habían pasado de "progres". O enfrentarse a los Kirschner sin enfrentarse... Si es así quizás sobreviva porque creo que la intención del Cónclave ha sido echar una cortina de humo sobre los problemas y elegir a un buen actor en el papel del humilde San Francisco. En lo personal no sé si ha sido una buena elección porque ya no soy católico, ni evangelista ni judío ni musulmán... y tampoco soy ateo. Sin embargo, si tres mil millones de personas necesitan de un guía espiritual, si la iglesia necesita una cura de humildad, si los curas necesitan un ejemplo a seguir... al menos en apariencia Bergoglio lo es. Por tanto a los críticos: paciencia, a los fanáticos defensores: prudencia y a los atacantes: mesura. Nos guste o no, la religión todavía tiene un enorme poder y la iglesia católica posee el cetro de ese dominio.
Espero sinceramente que los poderes ocultos de la institución no se lo carguen en cuanto comience a predicar la pobreza o lo utilicen para atraer a las ovejas a la boca del lobo. 

Sunday, March 10, 2013

Más muertos fuera que dentro del cementerio...

Hace algunos días visité el cementerio de Xerta. Forma parte de la investigación para la última novela que estoy escribiendo. ¿Qué buscaba? Pues tumbas de inicios a mediados de mil novecientos treinta y ocho. En particular una que tuviese un cierto aire misterioso, que no hubiese sido visitada en años. ¿Qué esperaba encontrar? Pues un camposanto lleno de cruces al estilo americano que recordaran a los soldados que murieron en la batalla del Ebro. Me daba igual si eran del bando republicano o nacional. En Tortosa hay un controvertido monumento inaugurado por Franco en la década del sesenta que conmemora a los muertos de la batalla del Ebro (no a todos, tan sólo a los franquistas). ¿Pero dónde están los muertos?
Parece ser que en plena Guerra Civil Española la gente no se moría porque no hay casi tumbas de 1938 y 1939. Podría pensarse que el cementerio fue posterior a esa fecha pero no es así y encontré sepulturas de principios del siglo XX. Algo muy curioso fue observar que las tumbas en tierra no tienen un orden. Está bien que se han prohibido las inhumaciones de este tipo (no sé por qué, ya que me resultan más naturales) y puede que algunos cadáveres hayan sido levantados para depositarlos en nichos. Otro elemento llamativo es que las sepulturas en tierra, al menos la mayoría no tienen nombre, muchas de las cruces están a punto de caer y... hay un monumento, una especie de monolito descabezado a la izquierda de la entrada. Según pude averiguar estaba destinado a rendir homenaje a los muertos en la Guerra. ¿Por qué lo troncharon?
 Más datos recabados a través de consultar con un enterrador jubilado: con tan pocas sepulturas en tierra y tan antiguas, el suelo debería estar totalmente plano... Y no lo está. Es más, hay un lugar en el que se ve que han agregado tierra en varias ocasiones y reiteradamente se produce un socavón. La sensación que da es que se han enterrado cadáveres en hilera y al acabarse el espacio se han cavado tumbas en medio de las anteriores... Pero ¿dónde están las cruces?, ¿quiénes son? ¿Eran soldados de la Batalla del Ebro? Pues puede que no. La Batalla del Ebro fue la más cruenta y decisiva en la Guerra Civil Española con más de 15000 muertos de ambos bandos. Según lo que he investigado miles de cadáveres de soldados republicanos siguen sin sepultura, algunos están en el fondo de agujeros producidos por las bombas, otros en medio de la montaña o en antiguas trincheras tapadas con tierra. Muchos agricultores tropiezan con los huesos al labrar el campo, otros salen a la superficie después de fuertes lluvias o aparecen cuando se hace alguna obra de excavación. ¿Eran soldados de Franco? Tampoco lo creo. El bando ganador de la guerra estuvo más de treinta años en el poder. No es que fuesen muy respetuosos con sus propios muertos pero al menos no los habrían ocultado. Un misterio que ha acicateado mi curiosidad...






Wednesday, March 06, 2013

8 de Marzo "día de la mujer trabajadora"



Este es un documento que se encontró en casa de Sir Kevin Crossaway en febrero de 1858. Sir Kevin era un arqueólogo inglés, antecesor de Sir Howard Carter aunque por el número trece están íntimamente conectados. Sir Kevin fue hallado muerto, con partes de sus nalgas comidas como si se tratase de un ritual. Toda la casa estaba revuelta aunque no se pudo determinar lo que los ladrones se habían llevado. Sir Kevin había dedicado los últimos años de su vida  a lo que él llamaba "su gran descubrimiento": el desdoblamiento de los polos femenino y masculino en relación con los principios positivos y negativos. 
  “Isis, la antigua diosa egipcia, hermana y esposa de Osiris es el recuerdo de la unidad, en la que predomina la fertilidad, la creación, la intuición pero también subyace la destrucción, la muerte, la noche, el terror. En Istar, la diosa babilónica del amor, la caza y la guerra, los dos principios se equiparan. En Astarté o Ashtoreth, se resuman todos los principios femeninos que se dividen irreconciliables de Hécate a Medea y de Diana a Circe. El poder sube en los primeros y baja en los segundos. Es un proceso que contiene sus propios ciclos interiores pero una tendencia general inconfundible. Las acólitas de Isis – Hécate – Medea, consumían la carne de los ñiños varones para ganar su fuerza y sacrificaban a sus hombres, después de fecundadas. El paso del tiempo, les permitió sofisticarse y realizar los mismos actos con su poder mental, sin que sus víctimas murieran en realidad. Seguían vivas para continuar alimentándolas con su energía. Llegaron a constituir un matriarcado y a practicar técnicas muy sutiles de sumisión y dominio. Ya no necesitaron de calderos, pócimas y lechuzas. Toda su alma se transformó en un laboratorio de intrigas, maldades y conspiraciones. En un futuro próximo ocuparán cargos políticos y sociales; administrarán fortunas, vidas y el destino de millones de personas. A nadie se le ocurrirá acusarlas de brujería.
Las descendientes de Diana a Circe, aunque intentaron frenar la caída de sus principios, fueron vencidas una y otra vez.  Diezmadas y perseguidas por la historia oficial, resisten a pie firme a la espera que este ciclo decline. Se aferran a fórmulas arcaicas que sólo consiguen aliviar el mal de ojo, los empachos y el dolor de almas desahuciadas que no tienen a quién recurrir. Según los manuscritos, este ciclo declinará hacia el año 2000 y será en el 2003, cuando se libre la primera gran batalla”. 

Sunday, February 24, 2013

Yanguanté



Los pies de Yanguanté casi no tocaban el suelo. Su cuerpo se movía en la oscuridad de la selva con la gracilidad de una gacela y la decisión de un jaguar. Sus oídos aguzaban la percepción de otras carreras, detrás de ella, a sus lados, adivinaban intentos de encerronas, acercamientos… Sus fosas nasales dilatadas venteaban entre respiración y respiración el olor de las pieles sudorosas, de las hormonas saliendo por los poros de sus perseguidores… Sus miembros inferiores evitaban el abrazo traicionero de lianas y enredaderas y se movían a una velocidad que se le antojó invisible para cualquier ojo. Yanguanté estaba cubierta de sangre aunque no era consciente de a quién pertenecía ese olor que debía intentar quitarse de encima cuanto antes si quería salvar su vida. Quizás la habían herido en uno de los zarpazos lanzados sin destino fijo, tal vez se había salpicado con la de alguno de los que no habían podido escapar… El ataque había sido fulminante, contra el viento, sin una décima de segundo para activar los músculos. Los depredadores habían saltado sobre sus caderas, precisos, rasgando con sus cuchillos las arterias femorales y los tendones de las piernas… Que alguien cayera daba tiempo a los demás para escapar, pero los depredadores no tenían hambre, estaban cazando para tener reservas y por ello con cada víctima tan sólo se detenía el autor y alguien más que le ayudara a inmovilizar el cuerpo hasta que la sangre acabara de salir y los estertores se detuvieran. Ella sabía que no dejarían de perseguirla, era joven y su carne era tierna y apetecible. No debía pensar en eso, no debía pensar en eso… El sentirse derrotada le quitaba velocidad, no escuchaba con la misma fiabilidad  ni olía de la misma manera. Debía creer que lo lograría, tenía mucha energía, deseos de vivir… como todos. ¿quién quiere morir?
Las carreras se adivinan más cercanas, se escuchan las ramas quebrándose unos metros más atrás. Yanguanté escucha su corazón latir al máximo de revoluciones. Ya no puede ir más rápido… la alcanzan. En cualquier instante se clavará el puñal en su cuerpo, que al menos sea preciso para no tener que sufrir más de la cuenta…
El ladrido de los perros la despierta. Su padre acaba de llegar de la cacería con una jabalí muerta…
http://www.youtube.com/watch?v=tFmncpZcs0U

Booktrailer de la novela "Yo, Úrsula".

Cómprala pinchando aquí: http://www.amazon.es/Yo-%C3%9Arsula-Ricardo-Lampugnani/dp/1470180901/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1361722962&sr=8-1


Saturday, February 16, 2013

2ª y última parte de "Amor y Decepción" en Relatos para tí



Manuel dio la vuelta desde el embarcadero pasando por las antiguas piletas de lavar, penetró en un callejón muy estrecho, salió a la carretera para darse cuenta que se había equivocado. Y decidió coger la calle de Los Mosaicos hacia arriba hasta la transversal que llevaba a casa de sus padres. Antes de girar sintió una repentina ansiedad, tan sólo se asomó por la calle que subía hasta la plaza y vio una figura femenina cargada con pesadas bolsas alrededor de la cual correteaban dos chavales. No le pareció familiar aunque salvo que fuesen nuevos en el pueblo, con seguridad les conocía. Sin embargo la postal era alegre y jovial y él no estaba para fingir, entonces decidió continuar por la carretera aunque eso significara alargar innecesariamente el regreso.
Marilúz  se detuvo en seco. Había visto cruzar a alguien por la carretera y se le había producido un nudo en la garganta. Estás loca tía, pensó y reagrupó a su pequeña tropa para cruzar la carretera: Manu a la derecha y Oscar a la izquierda, agarraditos a las asas de las bolsas, ejerciendo un poco más de peso. Ya no sentía los dedos y el plástico parecía ir introduciéndose en la carne, pero sólo le quedaban unos metros para llegar a casa.
A duras penas llegó a la cocina con Daisy, la perra, metiendo el hocico en la compra. Era un animal testarudo, pesado, desobediente y mal educado pero una amiga entrañable de sus hijos a los que despertaba a lambetazos por las mañanas, esperaba sentada en la entrada a que regresaran de la escuela y soportaba estoicamente que la utilizaran de caballo cuando jugaban…
Y su marido que no se enteraba de nada y quería regalar al animal porque había encontrado pelos en el sofá.
Marilúz guardó los productos que necesitaban frío en la nevera y el resto en las repisas… y ni siquiera preguntó si había alguien en la casa. Si estaba, no estaba disponible o no estaba de humor, lo cual era equivalente a no estar.
Manu y Oscar jugaban con Daisy a tirarse una pelota de tenis y la perra corría de un lado al otro intentando atraparla.
—¡Niños… a jugar al patio y tened cuidado con las plantas! —gritó como de costumbre.
Una antigua nostalgia se le instaló en el cuerpo y un aletear de mariposas le hizo cosquillas en su estómago. No sabía cómo había llegado hasta allí y la vida no le estaba resultando como se la había imaginado. El único aliciente eran los hijos. Pero crecen y después vuelan, pensó.
Manuel decidió salir a caminar a primera hora de la mañana y cuando ya hubiese anochecido. Era la mejor manera de cruzarse con muy poca gente o con nadie. El no estar pendiente de los demás le permitiría confeccionar una estrategia para recuperar a su hija. La pequeña no quería verlo porque lo culpaba por haberse ido, o… lo que era mucho más probable: su ex mujer lo había puesto a caldo con su hija y la niña le había creído. Aquel era el primer objetivo, luego vería qué haría con los trozos de su vida que después de aquel naufragio aun continuaban a la deriva. Entró en casa de sus padres con el gesto de haber hecho mucho ejercicio y estar casi exhausto.
—Me voy a duchar —dijo sin dar tiempo siquiera a un saludo; y subió al primer piso donde se encontraba su habitación y el baño.
Marilúz analizó su situación: aquella inmovilidad le crispaba los nervios y la monotonía estiraba sus piernas hacia la depresión. No podía irse de su casa porque corría el riesgo de perder la custodia de sus hijos, de poder superar eso: no podría mantenerlos porque había dejado de trabajar a instancias de su esposo quien quería que se dedicase a cuidarlos y educarlos. Una trampa…, pensó. Una trampa que le había quitado la alegría de subir a la montaña, el placer de pescar en el río o de irse un fin de semana a los puertos a bajar torrentes haciendo rápel. Si eso era ser adulto y asumir responsabilidades: ¡ahogaba! Y por supuesto que era totalmente cierto que los niños no habían pedido venir al mundo pero no era menos verdad que ninguna madre merecía arruinarse la vida por el sólo hecho de haber parido un hijo.
Eran las ocho de la tarde de un día que había sido particularmente suave. Una tenue brisa bajaba por el río y siseaba entre la copa de los chopos. Marilúz acabó de preparar la cena, se duchó, se calzó unos tejanos y una blusa y cogió un sweater por si tenía frío. Su marido veía el fútbol por el canal codificado y los niños una peli de dibujos en su habitación. Salió a la calle y comenzó a caminar hacia la ribera. Al acabar el asfalto escuchó el sonido de la grava bajo sus botas de taco bajo.
No hubo posibilidad de esquivarse, la antigua casa angosta la carretera y su paredes se unen en un vértice a noventa grados. Imposible verse antes de encontrarse. Los dos demostraron sorpresa aunque ninguno estaba sorprendido. Y caminaron juntos y conversaron como si el tiempo se hubiese detenido diez años atrás. Manuel ya no llevaba las manos en los bolsillos, había recuperado la sonrisa y el tono muscular. Marilúz sentía que podía trepar la montaña más alta sin cansarse…
Doce de la noche. Marilúz introdujo la llave en la cerradura. Había luz en la sala. Sobre la mesa del comedor había un plato con sus correspondientes cubiertos y una copa a medio llenar con vino negro. Su marido estaba de pie, apoyado un brazo en el marco de la puerta que dividía el comedor de la cocina.
—No vale la pena ni que te enfades… porque me voy —dijo ella.

Thursday, February 07, 2013

¿Adolescencia?




(Prólogo de la novela "Renascencia")
De manera unilateral, sin previa consulta a la Real Academia, he decidido cambiar el nombre a esa etapa de la vida que comienza en la pubertad y acaba en la juventud. La palabra adolescencia, ubicada entre adolecer y adolorido conlleva la sensación de padecer una enfermedad inevitable que se cura con el tiempo, como la gripe, y que puede paliarse aprendiendo a usar tampones, compresas, cremas depilatorias, maquinillas de afeitar o fumando.
Propongo la sustitución por “renascencia” y un cambio de significado. ¿Por qué renascencia?  Simplemente porque volvemos a nacer frente a una sociedad llena de tabúes, reglas e imposiciones; que se mueve con la lentitud de un mamut.
Renacemos a nuestras personales circunstancias en las que palabras como “justicia” y “equidad”, “tolerancia” y “comprensión” suelen asumir significados contrapuestos.
He desechado “adaptancia”, porque implicaría la aceptación derrotista de que el mundo es así y nada lo puede cambiar.
Si consideramos la tradicional definición de adolescencia como el lapso de tiempo que los individuos necesitan para considerarse socialmente autónomos, deberíamos ampliar la edad en algunos casos hasta la muerte.
Desde el punto de vista sexual, al despertar de la capacidad procreadora se le llama pubertad y los que en verdad adolecemos somos los adultos por no formar e informar adecuadamente a los niños antes y durante ese proceso. Desde el ángulo de las relaciones, la que adolece es la sociedad de una mentalidad retorcida y sucia al no aceptar que la sexualidad es algo inherente al hombre.
Jean Piaget quiso endilgarle a la adolescencia el inicio de la lógica deductiva para resolver problemas complejos, cuando en realidad depende del aprendizaje y la educación.
G. Stanley Hall, director allá por 1909 de la Universidad de Clark (Massachusetts); asignó a la adolescencia la condición de stress emocional debido a los rápidos cambios psicológicos producidos durante la pubertad. Sin embargo la antropóloga Margaret Mead determinaría que este stress es totalmente evitable y que se debe a un problema social.
Si como sostiene el Psicólogo Erik Erikson, el desarrollo es un fenómeno psicosocial que se extiende durante toda la vida y el objetivo del adolescente es pasar de ser una persona dependiente a una independiente, esta etapa debe llamarse de otra manera.
Yo definiría la “renascencia” como aquel período no cuantificable de tiempo en el cual constatamos que podemos relacionarnos con los demás sin dejar de ser nosotros mismos. En el cual aplicamos aquellas cualidades innatas con las que nacimos a problemas concretos y contrastamos los valores aprendidos en la familia o proclamados por la sociedad, para ver si vale la pena portarlos como estandarte.
Y por sobre todas las cosas es la etapa en que nos enamoramos totalmente, completamente y para siempre…

Sunday, February 03, 2013

Relatos para tí: "Amor y decepción"



Lo había intentado, ¡válgame dios si lo había intentado! Y lo único que había conseguido había sido que su alma se arrinconara en lo más recóndito de su cuerpo. Una y otra vez había creado la ilusión de que todo iría a mejor. Pero no había funcionado. Los años habían pasado con una lentitud exasperante y el futuro se mostraba como un túnel negro y sin fin. Ya no podía seguir. Era inútil buscar culpables porque los dos lo eran: uno por acción el otro por omisión. Aquella casa que se suponía sería para toda la vida había quedado a medio construir. El ruido de la cremallera al cerrar la maleta fue el acorde final de una canción desacompasada. ¿Era una decisión valiente u otro acto de cobardía? No lo sabía, de lo único que tenía una completa certeza era que no quería aquello por más tiempo.
Y emprendió el regreso al pueblo, a casa de sus padres, como un perdedor. Les pediría que no le preguntaran nada, que tan sólo escucharan su explicación y le dejaran lamerse las heridas y hacer el duelo por un fracaso.
Y salió a la mañana siguiente a caminar por las calles que lo habían visto nacer, ni siquiera había deshecho el equipaje. El río seguía fluyendo inmutable a las alegrías o a las desdichas de la gente que habitaba a sus orillas, las casas apiñadas contra la montaña apenas habían cambiado en diez años. Las personas se cruzaban y saludaban, preguntándose por el estado de salud de algún enfermo o simplemente se comentaban lo que iban a comprar para la comida del mediodía… Y a  él también lo saludaban pero con extrañeza y se quedaban en silencio hasta que se alejara unos pasos para después cuchichear:
—¿No es el hijo de…?
—¿Aquel que vivía…?
—¿El que estaba casado con aquella…?
Y por supuesto que era extraño verlo así, solo, caminando con las manos en los bolsillos sin ninguna prisa, como quien no va a ninguna parte. Y era raro porque durante diez años sus escapadas para visitar a sus padres se habían convertido en un visto y no visto. Siempre con urgencia, desechando las invitaciones de los amigos para juntarse a beber una cerveza, evitando las fiestas, como si fuese un fugitivo.
Y probó a sacar las manos de los bolsillos pero los brazos le pesaron tanto que volvió a meterlas. Y pensó que quizás no había sido buena idea volver allí pero como un perro apedreado y hambriento no se le había ocurrido ningún otro lugar a donde ir.
Manuel pasó por delante de la brasería y olfateó el aroma de la carne asándose a la leña. No tenía apetito, lo había perdido junto con la sonrisa y el tono muscular. Era como un trozo de bofe con huesos que hacían ruido al andar. Y llegó al embarcadero donde unos niños se divertían pescando en el mismo sitio en el que él lo había hecho hacía… ¿dos siglos?
Marilúz escuchó de la vuelta de Manuel en el súper, mientras esperaba en la cola para pagar. No pudo prestar atención a toda la conversación que dos avezadas periodistas del “boca-oreja”, iban desgranando con cara de chusmas porque sus dos hijos habían decidido utilizar el carro de la compra como barco pirata. Sí, el menor hacía el papel de Jack Sparrow y defendía su galeón del ataque de su hermano.
—¡No!, Manu, deja eso…
—¡Qué sí que me dijo la Tere que apenas sale de casa de sus padres…!
—¡Oscar, no le provoques… qué romperéis algo!
—¿Y lo dejó ella o se fue él?
—Parece que se fue él pero vaya a saber… Yo he escuchado que ella era muy sargento.
—¡Manu!¿Cómo vas pegarle a tu hermano con el paquete de las magdalenas?
Marilúz pensó que los críos la habían hecho poner nerviosa pero siguió excitada aun después de tener la compra embolsada y a buen recaudo. Los niños continuaron su juego en la acera y ella miró en todas direcciones por si aparecía Manuel. Hacía años que no lo veía, habían sido de la misma colla, amigos de siempre que habían compartido la niñez y la adolescencia. Ella sabía que cada tanto él subía al pueblo a visitar a su madre, sabía que tenía una hija, que su mujer era de Barcelona y que vivían allá. ¿Habría engordado? ¿Se estaría quedando calvo?
Es que uno guarda de las personas una imagen en la memoria que trasciende al tiempo y… cuando las vuelve a ver se da cuenta que el tiempo es intransigente con todo lo material. Y eso  incluye a las personas.. Y Marilúz bajó desde la plaza Mayor por la calle de Los Mosaicos hacia el río.
Manuel dio la vuelta desde el embarcadero pasando por las antiguas piletas de lavar, penetró en un callejón muy estrecho, salió a la carretera para darse cuenta que se había equivocado. Y decidió coger la calle de Los Mosaicos hacia arriba hasta la transversal que llevaba a casa de sus padres.

Continuará...

Friday, January 11, 2013

50 Sombras de Gray y el erotismo femenino



Esta mañana iba en el coche escuchando "El Matí" de Catalunya Ràdio cuando Manel Fuentes presentó una parte del programa dedicado a 50 Sombras de Grey como que esta saga de novelas había revolucionado la sexualidad femenina y había hecho que en E.U. se vendiesen un 30% más de juguetes sexuales. Para ello invitó a dos mujeres. Una de ellas una productora de películas porno dedicadas a la mujer y la otra una encargada de un conocido sex shop de Barcelona. Por suerte, Joana Bonet, colaboradora del programa advirtió que se trataba de una novela con un estilo literario muy básico, casi infantil, poco creíble y nada original: —como un cuento de hadas— dijo.  En efecto, quizás en Estados Unidos las mujeres son tan puritanas como para mantenerse sin ninguna relación sexual hasta los veintiún años y tan... como para firmar un contrato con un hombre a cambio de dinero para tener esa relación cuando el quiera y de la manera que a él satisfaga sus muchos traumas. Bien, las invitadas al inicio se inclinaron por asegurar que la novela había hecho despertar en la mujer el interés por su propio erotismo ????
Pero llegó el momento de la participación de los oyentes y ete aquí que todas  menos un hombre coincidieron en que la novela es infantil, planta, chata y aburrida. Que ni siquiera llega a considerarse erótica y que si a alguna mujer la excita debería preguntarse qué cuernos había hecho hasta entonces. Casi todas las oyentes habían acabado el primer libro como quien se bebe un jarabe para la tos y ninguna de ellas pensaba leer los siguientes. Salvo una que leyó los tres esperando que en algún momento mejorara o cambiara. Las mismas invitadas comenzaron a opinar de manera diferente: que era ñoña, que la protagonista no era una mujer de verdad, que el Grey era impensable que existiese y si fuese real no tendría  ningún atractivo... ¡Bah!, que acabaron defenestrándola. Os dejo el enlace del programa y os aconsejo que lo escuchéis. Salvo la productora de porno, los demás hablan en catalán pero creo que es perfectamente entendible.
http://www.catradio.cat/audio/695004/Erotisme-femeni

Incluso algunas personas pensaban que la traducción era mala porque no se explicaban cómo estas novelas habían tenido tanto éxito. Pero la productora de películas porno que debe de ser inglesa aseguró que en inglés son igual de malas y el lenguaje utilizado era tan básico que no podía considerarse literario.
Salvo dos oyentes, ambas sin pareja  llamaron diciendo que a ellas las habían hecho soñar y que si se había vendido tanto debía ser porque es buena. Es decir aquel dicho de "coma mierda que millones de moscas no pueden equivocarse".
Bien, lo verdaderamente cierto es que 50 sombras no es literatura, no llega ni siquiera al nivel de un Corín Tellado y que ha sido la industria editorial inglesa que buscó y encontró un nicho de mercado en el cual vender sus libros. Si a eso unimos los éxitos de Harry Potter, El Señor de los Anillos y tantos otros, veremos que la publicidad y los medios de marketing puestos a disposición de un producto pueden vender casi cualquier cosa. La pregunta que yo me hago entonces es: ¿y las editoriales de habla hispana?, ¿Qué hacen?
Todos los editores se quejan de las crisis del sector, ha cerrado la librería Catalonia y muchas más le van detrás... pero no son capaces de elegir bien entre los miles y miles de novelas escritas cada año para apostar por ganar nuevos mercados y hacer una promoción "respetable", no digo ya original. Mientras tanto los ingleses y los americanos se llenan los bolsillos. Es que el sentimiento de inferioridad es tan grande que no les permite más que subirse al carro del vencedor y con seguridad ahora saldrán a buscar cuanto mierda enroscada en un palo que hable de sexo aparezca por ahí.
¡Señores, espabilen! y busquen autores nuevos, temas originales... ¡Desháganse de los dinosaurios que tienen enquistados!... y den un paso adelante. Y si no no me digan que no sea independiente, que si lo soy me cerrarán las puertas. Creo que se debe extinguir la actitud del perro del hortelano que han mantenido hasta ahora y comer de lo que producimos, promocionamos y vendemos ganando todos...
Sed felices...

Saturday, January 05, 2013

Regalo de Reyes para todos mis lectores

Este cuento fue publicado en la antología de cuentos y poemas "Tiempo de Recreo" que incluía 25 autores, allá por el año 2007.



Mi vecino                          
En cuanto me sea posible ajustaré cuentas contigo, interpreté que me decía con la mirada al tiempo que me señalaba con el índice amenazador.
Yo no le hice ni caso. No me caía bien y tampoco yo a él. ¿Qué me había hecho? Pues nada, sólo que no me agradaba y cuando alguien se me planta entre ceja y ceja, la tiene clara.
Al día siguiente me desperté justo cuando el repartidor lanzaba los periódicos a lo largo de mi calle. Me levanté y fui sigiloso hasta el porche de su casa. Sabía que él no saldría a buscarlo hasta las ocho. Me escondí detrás del seto y se lo hice añicos. Luego sembré los trocitos de papel por todo el jardín. Estaba seguro que me adjudicaría la autoría, pero como no podría probarlo…
Cuando regresó  del trabajo pasó a mi lado y me miró con cara de odio. Yo no dije nada, me reí y le saqué la lengua a sus espaldas. Estaba convencido de que me tenía miedo.
Al llegar la noche decidí hacerle algo peor. Elegí el cantero con flores que hay a un costado de la entrada. Amparado por la penumbra hice mis necesidades fisiológicas allí. Disfruté horrores al pensar que el macizo plantado con sumo cuidado estaba ubicado justo debajo de la ventana de su habitación… Y que olería mis excrementos durante toda la noche…
Por la mañana vino a quejarse y a amenazarnos. Yo miré con mi mejor cara de inocencia y di a entender que no sabía de qué hablaba. Por las dudas y como se lo veía al borde de un ataque de nervios, fuimos hasta la comisaría. Pusimos una denuncia por “amenazas”. El comisario nos informó que sólo podían llamarlo y advertirle, lo que nos pareció razonable.
Dejé pasar unos días y mientras tanto pensé en que nueva maldad podría hacerle. Comenzaba el verano y llegó a casa de mi vecino una furgoneta. Descendieron cuatro operarios y uno que parecía el jefe desenrolló un plano. Cuando vi lo que hacían supe que volvería a actuar.
Los trabajadores enterraron metros y metros de tubo plástico de color negro. Me fascina el negro. Conectaron boquillas equidistantes unas de otras en todo el perímetro, volvieron a colocar los panes de césped que habían quitado y probaron el sistema. ¡El vecino había hecho instalar un riego por aspersión para mantener su bello césped! Me relamí de gusto.
Llegó el domingo por la mañana y como casi siempre, mi vecino salió con su caña de pescar y su valija. Recién comenzaba a despuntar el sol en el horizonte. Esperé  a que su coche se alejara, entré al jardín, desenterré el sistema de riego y se lo destrocé.
Cuando regresó era ya el mediodía. Tenía aspecto de satisfecho, con seguridad una buena mañana de pique, pensé. Observé con curiosidad la cara de estupor que se le quedó al ver el jardín. Tiró caña, valija y nevera al suelo y salió corriendo hacia el cuarto de las herramientas. Regresó casi al instante con un carpidor de mano y me encaró. Yo esperé a que levantara el brazo para asestarme el golpe, entonces di un salto, lo tiré al suelo y lo cogí por el cuello. Por suerte Enrique llegó a tiempo para impedir que lo matara.
Mi vecino puso la casa en venta y se mudó. Ahora Enrique, mi amo, me coloca un bozal para salir a la calle… Es lo que tiene de malo ser un perro con carácter.

Friday, January 04, 2013

¿Qué pasaría?

¿Qué pasaría si un día te comienzan a suceder hechos extraños sin explicación aparente?
¿Qué pensarías si alguien te dijera que hay piedras que poseen un extraño poder?
¿Cómo reaccionarías si una bruja te descubriera que siempre te acompaña una presencia?
¿Creerías que las ratas no son sólo roedores?
Hay un mundo allí afuera en el que nada es lo que parece y tras el aspecto inofensivo de un funcionario, una arqueóloga, una agente inmobiliaria, un niño, un cura o una anciana se ocultan otros seres que ya han estado sobre la Tierra y que han sido aliados o enemigos, víctimas y victimarios. Dos caras de la misma moneda: la oscuridad y la luz, la maldad y la bondad...

¡Nada es lo que parece...!

Si no creías que los muertos pueden quedar atrapados en esta dimensión o que los seres humanos pueden transformarse en animales... comienza a dudar. Si piensas que los agujeros de gusano no existen o las líneas Ley son un invento... ¡ten cuidado! porque hay Nidos de Dragón y Jaulas de Demonios y... pueden estar bajo tu cama.
Si eres timorato o cobardica no te apuntes a la próxima edición de "Las Marcas de San Cosme"   

New Realase!!!

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This book will be published first for Englis readers

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Cinco Céntimos sobre mí No soy de escribir mucho sobre mí, aunque dicen por ahí que uno no puede escribir más que sobre sí mismo. Con...