Skip to main content

¿Autoeditados?, ¿independientes?... El hábito no hace al monje.

A veces resulta simpático ver el entusiasmo y el empuje de las nuevas generaciones... y a veces resulta patético ver como nosotros, las generaciones más "antiguas" intentamos allanarles el camino a las más jóvenes. Me refiero a un libro que recibí como regalo hace unas semanas. Me lo envió un amigo desde América, la autora es su hija, una jovencita de unos veinte años que había escrito una novela muy corta sobre el amor. El libro no está mal, tiene solapas que los míos no tienen, la portada es aceptable, papel bueno, letra bien, se lee con facilidad... Pero no pude pasar de la página 14. No sé, quizás los padres en lugar de pagar ocho dólares por cada libro que con seguridad pensaron era una apuesta del tipo Gran Hermano, podrían haberle contratado unos cursos de creación literaria o de literatura creativa o mejor aún un acelerador de partículas para enviarla al futuro y hacerle tener de golpe la experiencia de los cuarenta a los veinte.
Entonces me quedé pensando en qué hubiese pasado si yo hubiese tenido las tecnologías de hoy cuando contaba con veinte años... Y no creo que hubiese cambiado mucho la situación porque no tenía dinero y no hubiese podido pagar una autoedición, por suerte, porque aun guardo algunos fragmentos de aquella época y cuando los leo me doy cuenta que hay creatividad pero falta experiencia y eso ni se compra ni se vende... Bueno, tampoco es para tanto porque Sala Siete me sigue gustando pero los demás... tienen demasiadas influencias del Gabo o de Chamorro, demasiado crispados...
Esa misma sensaciòn me dan muchas novelas que recibo para revisar y comentar. Son novelas urgentes, como folletines del Renacimiento... Es algo así como que yo digo lo que necesito decir, lo escribo en word, lo envío a la editorial y ellos me cobran por hacer el resto. Muy mal debemos estar como sociedad cuando ocurren estas cosas. Es que a nadie le importa la historia de la muerte de tu madre que llevaba una vida distinta de la que aparentaba o el desencanto amoroso que tuviste  o si tu novio murió de muerte súbita... Puede servirte de catarsis pero no es literatura. De hecho Hollywood se ha adelantado y ha transformado en pelis todas las ñoñerías que puedas imaginar y más.
Creo que el problema básico se resume en que hay mucha gente que piensa que quiere decir algo y pocos canales para hacerlo aunque tengamos facebook, twitter, instagram, line, watt saps, blogs e infinidad de redes sociales.
El tema de la autoedición y los escritores independientes me recuerda una historia:
"Había dos chicos de unos ocho años a los que les encantaba la música, ambos tenían buen oido y a los dos sus padres les compraron un piano. Pero no sabían nada de música y por tanto los padres contrataron un maestro para cada uno. El primero de ellos al que llamaremos José se sentaba al piano cada tarde a aprender bajo la tutela del maestro y cuando este se iba continuaba un rato más practicando y disfrutando de los nuevos compases adquiridos.
El otro, al que llamaremos Pedro, llegaba a toda prisa de la calle cuando ya hacía un rato que el maestro esperaba, se sentaba con desgano frente al piano y cuando el profesor se iba se quedaba soñando en que sería un gran concertista y toda la gente lo vivaría, ganaría mucho dinero y daría la vuelta al mundo emocionando a todos con su música.
José no pasaba un día sin dedicarle un par de horas a la música. Pedro pasaba por delante del piano, abría la tapa y tocaba cuatro notas... siempre las mismas.
Pasaron los años y José realizó su primer concierto mientras Pedro seguía muy de cuando en cuando, levantando la tapa del piano y pulsando cuatro teclas.
José es hoy un pianista reconocido... y Pedro... Bueno, Pedro trabaja de albañil y tiene un piano seminuevo para vender.
Con el tema de la autoedición o los escritores independientes pasa algo similar. No importan las etiquetas sino lo que hay dentro del envase. ¿Qué todo el mundo tiene derecho a sus ideas? Por supuesto que sí. ¿Qué todos quienes quieran publicarlas tienen derecho a hacerlo? También pero un escritor además de ideas y sueños también necesita oficio y aprendizaje... y experiencia porque no se puede pintar una montaña mientras la vas escalando

Popular posts from this blog

¿Por qué la adolescencia tiene tanta mala prensa?

Yo me he rebelado con llamar adolescencia a ese período de la existencia. Es que la palabra adolescente está ubicada entre adolecer y adolorido, y conlleva la sensación de padecer una enfermedad inevitable que se cura con el tiempo, como la gripe, y que puede paliarse aprendiendo a usar tampones, preservativos, cremas depilatorias, maquinillas de afeitar o fumando. Por ello he elegido «Renascencia» y la he definido como la etapa de la vida en la cual constatamos que podemos relacionarnos con los demás sin dejar de ser nosotros mismos. En ella aplicamos nuestras cualidades innatas y contrastamos los valores aprendidos en la familia o proclamados por la sociedad.De más está decir que hay personas de noventa años que todavía no la han superado. De ahí el valor de esta novela, ubicada temporalmente en el punto en que comenzamos a asomar la cabeza a un mundo nuevo, extraño, muchas veces incomprensible y las más de las veces profundamente cruel e injusto. Pero también tiene algo de misterio…

¿Cuándo comenzó su Renascencia?

Y usted preguntará: ¿Y eso qué es? Es normal que lo pregunte porque «Renascencia» es el acrónimo entre renacer y adolescencia. Y puede que usted diga: ¡Ah!, esa edad difícil o «la edad del pavo» como suelen llamarla algunos que deben haber nacido siendo adultos, porque de otra manera no se explica que la llamen así. O han intentado olvidarla de tan terrible que fue.Es que pareciera ser que la adolescencia fuese una clase de enfermedad que se cura con el tiempo. «¡Ya pasará! Es una adolescente». Cuando quise ponerle título a una novela juvenil que abarcaba el proceso de paso del niño al adolescente, quise investigar sobre esta etapa y lo que decían los expertos sobre ella. Y me encontré con que la definición tradicional dice más o menos lo siguiente: «Adolescencia es el lapso de tiempo que los individuos necesitan para considerarse socialmente autónomos» ¿Qué? ¿Socialmente autónomos? Si como sostiene el Psicólogo Erik Erikson, el desarrollo es un fenómeno psicosocial que se extiende dura…

¿Poco yo? Parte 1

Todos tenemos días en que nos sentimos poca cosa... casi insignificantes. ¿y si mirásemos al ser humano como si fuese un producto que compramos al nacer? El producto ser humano consta de dos partes principales: ·Componentes visibles ·Componentes invisibles Ya sé que le parecerá una verdad de Perogrullo. ¡Qué descubrimiento! ¿No? Pero de alguna manera hay que comenzar a desenredar la madeja. Creo que todos los colores de este producto al que llamamos ser humano constan de estos componentes sin excepción: negros, blancos, amarillos y todos los tonos intermedios. Como puede ver, en esto también somos iguales. Incluso comparten estas características todos los modelos de las diferentes marcas: varones, mujeres, transexuales, homosexuales, bisexuales, lesbianas y asexuales. Ocurre lo mismo con los tamaños y formas de los diferentes modelos: altos, bajos, flacos, gordos, niños, adultos, bellos y feos. Recapitulando, el producto ser humano tiene como finalidad ser feliz y viene de fábrica con dos …