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¡Habemus Papam!

Es día 13/03/2013. Tras cinco votaciones el Cónclave ha elegido nuevo Papa. Nada menos que tres mil millones de creyentes tienen nuevo guía espiritual. Para gran sorpresa de casi todos el elegido ha sido Jorge Mario Bergoglio, un argentino, técnico químico que se transformó en cura en 1969, hijo de emigrantes italianos, presidente de la Asamblea Episcopal Argentina en dos oportunidades y Arzobispo de Buenos Aires.
 Como yo también soy argentino, descendiente de emigrantes, ex militante y ex dirigente católico del CER y luego de Palestra entre 1971 y 1976, que no está lejos de su ordenación, me tomo la atribución de comentar la elección.
El pobre hombre no ha alcanzado a decir unas palabras, por cierto muy humildes, cuando comenzaron a aparecer las críticas... que si dio la comunión a Videla, que estuvo involucrado en el robo de niños, en los desaparecidos, que si ahora se han acabado los pedófilos que si la iglesia solucionará todos los problemas... Y entonces me pregunto qué hubiese pasado si hubiese sido otro el elegido —posiblemente le hubiesen buscado las mismas cosquillas que a éste— porque toda la institución en general está salpicada al igual que los políticos por una especie de fango que no se quita.
Por lo que tengo entendido Bergoglio no proviene de familia encumbrada y deduzco que tiene una muy buena cintura. Y es que cuando él era provincial de los jesuítas, la iglesia hizo limpieza con todos los curas, dirigentes y líderes de izquierdas. En cinco o seis años la autoridad eclesiástica se cargó a los sacerdotes del tercer mundo, a la biblia latinoamericana, a los líderes de los grupos que apostaban a educar para la fé y volvió a la época medieval de promover la ignorancia. De eso Francisco I no tiene la culpa y posiblemente hubiese podido caer también él. ¿O será un lobo con piel de cordero? A mí me suena màs como animal a "chivo expiatorio" que a "lobo con piel de cordero". Ojalá me equivoque en cuyo caso la iglesia seguirá igual que siempre, es decir al lado de los ricos y los poderosos mientras les hace creer a los pobres que "si vives como la mierda aquí, luego te tocará el paraíso".
Pero si no me equivoco, las primeras palabras de Francisco I pidieron que los feligreses rezaran por él. ¿Por qué? ¿Tan poca confianza le tiene al Espíritu Santo? ¿Tan poco capaz se cree alguien que posee la infalibilidad celestial como para pedir ayuda a sus súbditos? ¿O será que se la ve venir y necesita todo el apoyo que sea?
O quizás no sea nada de eso, tal vez sea tan hábil como para reconocer que los mártires generan admiración pero nadie quiere convertirse en uno de ellos. Eso, cintura política como para no enfrentarse con la dictadura argentina y al tiempo aleccionar y salvar a dos curas jesuítas que se habían pasado de "progres". O enfrentarse a los Kirschner sin enfrentarse... Si es así quizás sobreviva porque creo que la intención del Cónclave ha sido echar una cortina de humo sobre los problemas y elegir a un buen actor en el papel del humilde San Francisco. En lo personal no sé si ha sido una buena elección porque ya no soy católico, ni evangelista ni judío ni musulmán... y tampoco soy ateo. Sin embargo, si tres mil millones de personas necesitan de un guía espiritual, si la iglesia necesita una cura de humildad, si los curas necesitan un ejemplo a seguir... al menos en apariencia Bergoglio lo es. Por tanto a los críticos: paciencia, a los fanáticos defensores: prudencia y a los atacantes: mesura. Nos guste o no, la religión todavía tiene un enorme poder y la iglesia católica posee el cetro de ese dominio.
Espero sinceramente que los poderes ocultos de la institución no se lo carguen en cuanto comience a predicar la pobreza o lo utilicen para atraer a las ovejas a la boca del lobo. 

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