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Si se puede soñar... se puede hacer

http://ebreexpres.com/maira-lampugnani-les-terres-de-lebre-tenim-molts-tresors-patrimonials-culturals-pero-sels-dona-el-valor-que-mereixen/

Hasta no hace mucho yo tenía como fondo de pantalla en mi ordenador un castillo entre nubes con una frase que rezaba: "No es malo construir castillos en el aire, tan sólo tienes que ponerles cimientos"

Ha costado lo suyo pero Àrbora Books ya es una realidad y su primer libro también. Todos mis principios se han sintetizado en este proyecto. El castillo tiene cimientos, ya no navega entre nubes a la deriva del pensamiento. Hemos materializado una idea excelente, lo hemos hecho de lo más pequeño a lo más grande, de lo particular a lo general, cuidando el detalle y por sobre todas las cosas tratando al lector como se merece, aunque se trate de niños o mejor dicho... precisamente porque se trata del futuro.
He aquí algunas frases que se me ocurren y resumen nuestra posición:
  • Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla (Nicolás avellaneda)
  • Los niños son la esperanza del mundo (José Martí)
  • Para respetar hay que conocer (Claude Lévi Strauss)
  •  "Quiero entonces dedicar este libro al niño que fue hace tiempo esta persona mayor. Todas las personas mayores antes han sido niños. (Pero pocas de ellas lo recuerdan)." Antoine de Saint - Exupéry.
  • Un buscador es alguien que busca; no necesariamente alguien que encuentra. Tampoco es alguien que, necesariamente, sabe qué es lo que está buscando. Es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda. (Jorge Bucay - "El Buscador" 
       

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¿Por qué la adolescencia tiene tanta mala prensa?

Yo me he rebelado con llamar adolescencia a ese período de la existencia. Es que la palabra adolescente está ubicada entre adolecer y adolorido, y conlleva la sensación de padecer una enfermedad inevitable que se cura con el tiempo, como la gripe, y que puede paliarse aprendiendo a usar tampones, preservativos, cremas depilatorias, maquinillas de afeitar o fumando. Por ello he elegido «Renascencia» y la he definido como la etapa de la vida en la cual constatamos que podemos relacionarnos con los demás sin dejar de ser nosotros mismos. En ella aplicamos nuestras cualidades innatas y contrastamos los valores aprendidos en la familia o proclamados por la sociedad.De más está decir que hay personas de noventa años que todavía no la han superado. De ahí el valor de esta novela, ubicada temporalmente en el punto en que comenzamos a asomar la cabeza a un mundo nuevo, extraño, muchas veces incomprensible y las más de las veces profundamente cruel e injusto. Pero también tiene algo de misterio…

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