Skip to main content

Todos nos quejamos y todos tenemos razón… pero no es suficiente.




La historia va precipitando los hechos y se nos muere Gabriel García Márquez y Gerard Vergès casi al mismo tiempo. ¿A que se parecen? Podrían ser hermanos aunque quizás sean dos personalidades contrapuestas… como muchos hermanos. A Gabriel García Marquez, Rafael Narbona lo pone a parir como un pesetero, chupaculos y advenedizo http://rafaelnarbona.es/?p=7372 pero sus libros se han vendido como rosquillas y su fortuna está guardada a muy buen recaudo sin saber cuánto acumulaba. En cambio Gerard Vergés, que también ostenta unos cuantos logros que  copio del periódico La Vanguardia: 

Tortosa (Tarragona). (EFE).- El poeta tortosino Gerard Vergés falleció anoche, pocos minutos después de las 23 horas, a los 83 años, según ha informado hoy el alcalde de Tortosa, Ferran Bel.

Nacido en Tortosa en 1931, Vergés recibió la Cruz de Sant Jordi en 1997, fue farmacéutico y profesor universitario, además de escritor, y su primer libro publicado, el poemario 'L'ombra rogenca de la lloba' (1981), ganó el Premio Carles Riba de poesía.

Como traductor, destaca su versión de los sonetos de William Shakespeare ('Tots els sonets de Shakespeare', 1993, premio Serra d'Or de traducción poética en 1994).

Su poesía completa fue traducida al castellano de la mano de Ramón García Mateos en el volumen 'La raíz de la mandrágora (2005)'. También fue colaborador habitual del diario 'Avui' y columnista del semanario 'L'Ebre', y una parte de estas colaboraciones las recogió en 'Alfabet per a adults'.

Miembro de la Real Academia de Farmacia de Catalunya desde 2001, el 22 de mayo de 2009 recibió de manos de Ferran Bel la Medalla de Oro de la ciudad de Tortosa (ya disponía de la Medalla de Plata, otorgada durante la alcaldía de Vicent Beguer).

Además del Carles Riba, Vergés fue galardonado con el premio Josep Pla en 1985 por 'Tretze biografies imperfectes', y cinco años más tarde recibió el Premio Josep Vallverdu por 'Eros i art', mientras que en 1994 obtuvo el Premio de la Crítica Serra d'Or de traducción poética por 'Tots els sonets de Shakespeare'.

Precisamente este Sant Jordi su último poemario, 'El jardí de les delícies', ha sido uno de los títulos más vendidos en las Tierras del Ebro.

La última frase no me consta (El jardí de les delícies com a llibre més venut a les terres de L’Ebre)  y ya hubiese querido que la gente tuviese esa finura y delicadeza para despedir a alguien que se lo merece. No creo que su fortuna sirva para que nadie se pelee por ella.
Sin embargo esto es anecdótico y no devolverá la vida a ninguno de los dos citados... Pero quizás nos servirá de reflexión.
Dicen que el éxito sube por las escaleras y el fracaso baja por el elevador. Pero nada es blanco o negro sino una infinita gama de grises y hay éxitos que suben por elevadores y fracasos que bajan llorando por las escaleras. Gabriel García Márquez no tenía futuro alguno como escritor, es más: debió autopublicarse para poder vender algo y cuando vio la posibilidad de ser rémora, lo hizo y lo hizo bien. Gerard Vergés era farmacéutico por lo que no le hacía falta escribir para vivir. Y se sabe que el hambre o la penuria afila la inventiva hasta el infinito.
Hace unos días tres amigas escritoras se quejaban por razones diferentes. Las tres están muy bien conceptuadas pero es evidente que su situación no las halaga, más bien las maltrata. La una se lamentaba de que después de haber fichado para una gran editorial no sólo se sentía como una esclava, cobraba menos que cuando era independiente y debía pagarse sus propias promociones. La segunda que siempre ha sido independiente protestaba de la exposición del artista ante los filibusteros (pagados o no), de las redes sociales con la consecuente reducción de ingresos. Y la última se quejaba amargamente de la falta de profesionalidad de correctores, editores y agentes de pago y de la necesidad de que un escritor se convirtiese además en maquetador, diseñador, corrector y publicista https://www.facebook.com/mpintomaldonado?hc_location=timeline.
Por último, ha crecido la idea sobre una teoría de la conspiración  entre los autores que habiendo comenzado como independientes fueron fichados por una editorial (en general Tagus, Ediciones B, Roca Editorial y otras y han soportado un descenso de sus ventas y posiciones en los rankings que no tienen explicación alguna. Y se quejan claro está, con razón.
Pues no me cierra la situación porque Gabriel García Márquez  ganó mucho dinero acercándose al poder y los autores independientes lo pierden cuando se acercan a él?
Si miramos las grandes modificaciones que ha hecho el Grupo Atresmedia que incluye Planeta por perder un puesto en el ranking de editoriales y la ofensiva de Random House Mondadori que ha comprado Alfaguara, podemos llegar a la conclusión  que la C.I.A. tiene menos presupuesto que esta gente. ¿Qué les costaría entonces encumbrar a un autor que apunta maneras para después comprarlo y eliminarlo de las listas?
Pues casi nada. Pero ¿qué ganarían?
Ellos tienen sus bazas que ya les generan millones de euros. Lo que hacen es limpiar el camino. En el caso de Gabriel García Márquez utilizaron su poder en contra de Mario Vargas Llosa. Gerard Vergés no valía la pena desde el punto de vista económico.
¿Estupefacto?
¿Impresionado?
No te sientas mal porque hasta en el yoghurt que comes por la mañana pasa lo mismo.
Me decía un amigo hace unos días: —la solución es destruir todo y empezar de nuevo.
Yo no estoy de acuerdo: Las revoluciones adelantan 15 años en un sólo día  y atrasan 500 años en un minuto.
La solución pasa por construir otro orden de cosas paralelo, pasa por el hecho de que la gente sea más consciente: educación contra la ignorancia, educación contra la maldad, educación contra la indiferencia. No compres libros que no sean de autores locales, compra publicaciones de editoriales pequeñas, que no existan en las listas de las grandes corporaciones... No es suficiente quejarse con razón, siempre podemos hacer algo aunque sea sólo negarnos....   

Popular posts from this blog

¿Por qué la adolescencia tiene tanta mala prensa?

Yo me he rebelado con llamar adolescencia a ese período de la existencia. Es que la palabra adolescente está ubicada entre adolecer y adolorido, y conlleva la sensación de padecer una enfermedad inevitable que se cura con el tiempo, como la gripe, y que puede paliarse aprendiendo a usar tampones, preservativos, cremas depilatorias, maquinillas de afeitar o fumando. Por ello he elegido «Renascencia» y la he definido como la etapa de la vida en la cual constatamos que podemos relacionarnos con los demás sin dejar de ser nosotros mismos. En ella aplicamos nuestras cualidades innatas y contrastamos los valores aprendidos en la familia o proclamados por la sociedad.De más está decir que hay personas de noventa años que todavía no la han superado. De ahí el valor de esta novela, ubicada temporalmente en el punto en que comenzamos a asomar la cabeza a un mundo nuevo, extraño, muchas veces incomprensible y las más de las veces profundamente cruel e injusto. Pero también tiene algo de misterio…

¿Cuándo comenzó su Renascencia?

Y usted preguntará: ¿Y eso qué es? Es normal que lo pregunte porque «Renascencia» es el acrónimo entre renacer y adolescencia. Y puede que usted diga: ¡Ah!, esa edad difícil o «la edad del pavo» como suelen llamarla algunos que deben haber nacido siendo adultos, porque de otra manera no se explica que la llamen así. O han intentado olvidarla de tan terrible que fue.Es que pareciera ser que la adolescencia fuese una clase de enfermedad que se cura con el tiempo. «¡Ya pasará! Es una adolescente». Cuando quise ponerle título a una novela juvenil que abarcaba el proceso de paso del niño al adolescente, quise investigar sobre esta etapa y lo que decían los expertos sobre ella. Y me encontré con que la definición tradicional dice más o menos lo siguiente: «Adolescencia es el lapso de tiempo que los individuos necesitan para considerarse socialmente autónomos» ¿Qué? ¿Socialmente autónomos? Si como sostiene el Psicólogo Erik Erikson, el desarrollo es un fenómeno psicosocial que se extiende dura…

¿Poco yo? Parte 1

Todos tenemos días en que nos sentimos poca cosa... casi insignificantes. ¿y si mirásemos al ser humano como si fuese un producto que compramos al nacer? El producto ser humano consta de dos partes principales: ·Componentes visibles ·Componentes invisibles Ya sé que le parecerá una verdad de Perogrullo. ¡Qué descubrimiento! ¿No? Pero de alguna manera hay que comenzar a desenredar la madeja. Creo que todos los colores de este producto al que llamamos ser humano constan de estos componentes sin excepción: negros, blancos, amarillos y todos los tonos intermedios. Como puede ver, en esto también somos iguales. Incluso comparten estas características todos los modelos de las diferentes marcas: varones, mujeres, transexuales, homosexuales, bisexuales, lesbianas y asexuales. Ocurre lo mismo con los tamaños y formas de los diferentes modelos: altos, bajos, flacos, gordos, niños, adultos, bellos y feos. Recapitulando, el producto ser humano tiene como finalidad ser feliz y viene de fábrica con dos …