Monday, September 19, 2016

El giro hacia la no -ficción

Cuando publiqué por primera vez "Yo, Úrsula", los comentarios de los lectores —lectoras en su mayoría —, no me dejó indiferente. La mayoría expresaba su agradecimiento porque el libro les había ayudado... ¿Ayudado? En realidad a mí me había resultado interesante escribirlo porque debí ponerme en la piel de una mujer que lucha por sus sueños. ¿No es lo que todos lo hacemos? Me refiero a luchar por nuestros sueños. Y además había desmitificado la imagen que tenemos los pobres mortales sobre los famosos. También aproveché la ocasión para mostrar lo que se cuece detrás del negocio discográfico. En ningún momento pensé en ayudar.
Con Teucro, «el héroe de Creta», sucedió algo similar y en realidad es una novela que ironiza sobre los dioses del Olimpo. Es cierto que tiene muchos visos de la realidad actual pero, es que en muchos aspectos los seres humanos no hemos cambiado nada en los últimos milenios. La idea con que fue creada era demostrar que, muchas veces en nuestra vida, repetimos la misma obra de teatro cambiando los personajes y el telón de fondo, pero representando el mismo papel.
Y hubo quién, la comparó con «El caballero de la armadura oxidada» de Robert Fisher y con «El Alquimista» de Paulo Coelho, —a quienes denostan a Coelho se les dibujará una sonrisa de sorna, pero me da igual —.
La reciente publicación de «Renascencia» ha ido por el mismo camino y, si bien es cierto que tiene un prólogo particular porque el título también lo es, se trata en realidad de una novela romántica de corte juvenil que critica la visión de los adultos sobre la adolescencia. 
Visto lo visto decidí que, si ponía por escrito mis pensamientos filosóficos y, me vaciaba un poco, quizás sería capaz de seguir escribiendo historias sin que se colaran en ellas mis experiencias personales. He de decir aquí, para quienes no pertenecen a mis círculos más íntimos, que mi vida no ha sido precisamente monótona o aburrida.
El resultado de esta descarga adquirió la curiosa forma de un manual de instrucciones. Y el tema que elegí fue uno que nos interesa a todos: LA FELICIDAD.
Desde muy pequeño he tenido un problema a la hora de aprender cosas... No logro hacerlo de memoria. Mejor dicho, no me interesa, me aburre. Por eso, siempre intento investigar cómo funciona algo para lograr que se me fije. En su momento fue un dolor de cabeza para mis maestros y profesores de universidad porque, yo les rompía todos los esquemas.
Mi conclusión es que, mal les pese a psicólogos y psiquiatras, los humanos no tenemos idea de cómo funcionamos. No digo que yo la tenga, pero me he hecho bastante experto en eso de «prueba y error». A partir de esa premisa he intentado ordenar tantos saltos y tumbos ¿en busca de qué? Puede que de nada en particular porque la vida es demasiado corta para encontrar algo. Y quizás solo se trate de buscar...
El experimento ha agradado a quienes lo han leído, al punto que pronto será publicado en ebook con una portada chulísima que ha diseñado alguien muy especial.
Y a mí también me ha gustado, por lo que ya he comenzado el segundo libro...






Friday, September 16, 2016

Lea obituarios

Tras un verano de trabajo en que acabé mi primer libro de no ficción, Unos días en la soledad de la montaña me han servido para poner la mente en blanco. ¡Resetear la mente de vez en cuando es formidable!
Y cayó en mis manos un libro de Austin Kleon... Interesante.
Una de las cosas que he leído es sobre la inminencia de la muerte... ¿Y no estoy deprimido?
En absoluto.
Tan solo es una realidad que está ahí, a la vuelta de cualquier esquina. Yo quiero mantenerla a distancia, porque amo la vida. Me entristecería marchar sin haber hecho las cosas que quiero. Sin embargo la cuenta atrás es inexorable y es mejor no perder el tiempo en tonterías.

Saturday, September 10, 2016

Literatura vs. Bestsellers

Creo que cualquier escritor que se precie de tal, quisiera que al menos una de sus obras se transforme en bestseller. La idea de que, de un libro tuyo se vendan millones de ejemplares, es como el chocolate para los diabéticos.
Sin embargo, no hay una reunión entre escritores en que no se destripe la última obra que ganó el beneplácito del gran público.
¿Será envidia por no lograr con las propias el mismo éxito?
Yo creo que no. Más bien es frustración e impotencia.
Todos los escritores deseamos vivir de lo que nos gusta hacer, y si podemos vivir muy bien, mejor,  pero pocos lo logran. Y de repente aparece alguien que ni siquiera escribe bien, con un tema re manido, cursi y... triunfa. En general es un suceso efímero. el autor o autora quedan atrapados para siempre... El caso de JK Rowlings es bastante buen ejemplo. ¡Todavía sigue hablando de Harry Potter! Y E.L James no sabe cómo estrujar más el tema de las 50 Sombras. Pero... ¿Quién les quita lo bailado?
Sin embargo la frustración, el enojo y la impotencia de los escritores que se lo curran, es bastante inútil y tonto.
Si el escritor es un intelectual, con alta formación, que se ha nutrido con los clásicos... escribirá como tal.
¿Cuántos intelectuales de habla hispana hay en el planeta?
No lo sé, pero no son multitud.
Su nicho de mercado es reducido.
Si el escritor es un profesor universitario de gran renombre, un periodista mediático o un tertuliano conocido... venderá más que el intelectual. No digo que sea más leído. será más vendido.
Si el escritor/a es una persona vulgar, sin cultura, pero con un mínimo de intuición... Será un bestseller.
¿Estoy ofendiendo a alguien?
Yo creo que no. El 99% de las personas en el mundo no son intelectuales con tres carreras y dos másters.
¿Son vulgares?
No lo sé. Yo tampoco me considero muy culto. Y después de conocer a algunos intelectuales...
La realidad pasa por el hecho que ningún escritor puede escribir a un nivel superior o inferior de lo que es él mismo.
Si es intelectual, escribirá para intelectuales, si es popular, lo hará para el pueblo. Y si es una señora acomodada de clase media alta... Lo hará para sus congéneres en las mismas condiciones.
Todo se trata del nicho de mercado al que puedes acceder con lo que escribes. Y no al revés.
Un ejemplo simple:
Voy a pescar y encuentro que hay muchísimos peces pero de un tamaño pequeño que no puedo capturar con mi red de grandes agujeros. Como no tengo otra lo sigo intentando a ver si cae algún pez gordo... Lo que no tiene sentido es fastidiarme porque a mi lado haya otros pescadores con redes de malla pequeña, hartándose de sacar peces...
Por eso, amigos escritores: miraos a vosotros mismos para saber a quién va dirigida vuestra obra... Y a los otros peces, dejadlos nadar en paz.

New Realase!!!

New Realase!!!
This book will be published first for Englis readers

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Cinco Céntimos sobre mí No soy de escribir mucho sobre mí, aunque dicen por ahí que uno no puede escribir más que sobre sí mismo. Con...