Monday, November 28, 2016

¿Poco yo? Parte 1

Todos tenemos días en que nos sentimos poca cosa... casi insignificantes.

¿y si mirásemos al ser humano como si fuese un producto que compramos al nacer?

El producto ser humano consta de dos partes principales:
·                    Componentes visibles
·                    Componentes invisibles
Ya sé que le parecerá una verdad de Perogrullo. ¡Qué descubrimiento! ¿No? Pero de alguna manera hay que comenzar a desenredar la madeja.
Creo que todos los colores de este producto al que llamamos ser humano constan de estos componentes sin excepción: negros, blancos, amarillos y todos los tonos intermedios. Como puede ver, en esto también somos iguales. Incluso comparten estas características todos los modelos de las diferentes marcas: varones, mujeres, transexuales, homosexuales, bisexuales, lesbianas y asexuales. Ocurre lo mismo con los tamaños y formas de los diferentes modelos: altos, bajos, flacos, gordos, niños, adultos, bellos y feos.
Recapitulando, el producto ser humano tiene como finalidad ser feliz y viene de fábrica con dos tipos de componentes bien diferenciados: los visibles y los invisibles.
Componentes visibles.
Los componentes visibles constituyen la carcasa del producto, su panel de control, su sistema de ventilación, su motor, los sensores de detección, su mecanismo de traslación y su aparato de drenaje.
Su funcionamiento es totalmente automático y sincronizado. No necesita lubricación adicional y funciona con agua y elementos orgánicos variados.
Esta maravilla de la ingeniería universal es además: autorregulable. Es decir que si por un fallo de fabricación o un accidente posterior, alguno de sus sensores se avería o deja de funcionar, los otros se activan e incrementan su capacidad.
Los sistemas sensores están formados por:
·                  Una cámara de vídeo 2D  con 576 megapíxeles de resolución[1] que permite diferenciar los objetos que están en un primer plano de los que están en un segundo. Consta de obturador automático, gran angular de 120 grados hacia los lados y 60 grados en sentido vertical.
·                  Un analizador de sonidos que permite detectar la frecuencia, ritmo y altura y transmitirla de manera electroquímica al ordenador central.
·                  Un quimiorreceptor de olores que permite distinguir más de 10.000 aromas diferentes.
·                  Un quimiorreceptor de sabores capaz de detectar cinco variedades diferentes: ácido, dulce, amargo, salado y umami o sabroso. Además posee una serie de sensores táctiles que permiten distinguir consistencia, tamaño y temperatura. Si bien comparado con los otros sistemas parece rudimentario, al estar en íntimo contacto con el receptor de olores, le permite distinguir una enorme variación de combinaciones.
·                   Un sistema táctil que se activa instantáneamente cuando el producto entra en contacto con otro cuerpo y percibe la presión que recibe y la temperatura. Consta de más de cuatro millones de sensores distribuidos por toda la cubierta de la carcasa.
El producto ser humano viene de fábrica con un sofisticado sistema de seguridad y alarmas contra posibles ataques externos o internos. Asimismo posee la capacidad de actualizar sus archivos de datos con nuevas amenazas y desarrollar defensas efectivas para cada caso.
Su estructura interna, liviana y resistente, tiene la capacidad de auto repararse en caso de rotura. Sus articulaciones auto lubricadas le permiten una infinita variedad de movimientos con una precisión micrométrica a la que se agrega una velocidad de carrera variable, de cero a sesenta kilómetros por hora en los modelos más deportivos[2]. Las extremidades superiores pueden obtener una precisión y rapidez asombrosas mediante la práctica por repetición.
Todas las marcas y modelos vienen acabados con una cubierta porosa, flexible y resistente al desgaste. Este recubrimiento es fotosensible, es decir, tiene la capacidad de oscurecerse en presencia del sol y aclararse en ausencia de éste. El efecto es más evidente en los modelos de color claro. Además dispone de un dispositivo que detecta las diferencias térmicas y reacciona enviando la información al resto del sistema. Es suficiente con aplicar cualquier objeto sobre su superficie para saber si está frío o caliente. Consta también de un eficiente equipo de regulación térmica por humidificación y evaporación de agua.
Por último el producto ser humano consta de un ordenador central de última generación equipado con tres tipos de memoria:
·                    Sensorial
·                    Corto plazo
·                    Largo plazo
El uso de memorias dinámicas permite un almacenamiento de 2.5 petabytes, es decir aproximadamente un millón de gigabytes. Para que nos hagamos una idea de la capacidad de almacenaje, sería el equivalente a unos tres millones de horas de vídeo o 300 años de reproducción continua.
El ultra mega computador está unido a todos los sistemas sensores y motores de los que recibe información y a los que da órdenes y soluciona problemas.

Como puede observar, señor usuario, el producto ser humano es una maravilla tecnológica de última generación. Sin embargo, y pese a sus adelantos, comparte muchos de sus características con otros productos considerados de inferior calidad, llamados animales. De hecho, hay animales que superan en mucho los componentes visibles del ser humano. No en todos, pero lo superan en sensores, sistemas de seguridad, resistencia de la cubierta externa, velocidad, elasticidad y hasta en precisión.
¿Significa eso que es preferible el producto animal al ser humano? O… ¿Es el producto ser humano, parte de una gama más amplia denominada genéricamente: animal?
La respuesta a la primera pregunta es NO.
La respuesta a la segunda es: PUEDE
Aunque todo indique que el ser humano es un animal que ha evolucionado de los primates, el complejo equipamiento que comparte con ellos bastaría para hacerlo algo especial en el universo. El simple hecho que millones de átomos se hayan unido de una determinada manera, a fin de ofrecer prestaciones tan sofisticadas, es un milagro.
Por ello, si ha adquirido uno de sus modelos, puede darse por satisfecho. Será difícil que logre agotar sus capacidades incluso proponiéndoselo.
Sin embargo, hemos hablado tan solo de sus componentes visibles y de manera somera y enumerativa. Esperemos a conocer algunos de sus componentes invisibles.



[1] La cámara más potente del planeta es la Dark Energy Camera montada en el telescopio del Observatorio del Cerro Tololo en Chile y tiene 570 megapíxeles a través de cinco lentes de precisión.
[2] El modelo olímpico Usain Bolt puede desarrollar hasta 64 km/hora

Monday, November 21, 2016

Otros cinco céntimos sobre mí.

La atracción de los medios de comunicación.

Hoy vuelvo a hablar sobre mí, otros cinco céntimos. Y no es que me haya comenzado a gustar, sino que lo creo una obligación. ¿Quién va a leerme si nadie me conoce? Yo hago lo mismo antes de comenzar un libro. Saber del autor/a, de sus vivencias, de su experiencia…
En el último post había quedado en que siempre me gustó la televisión. Es un mundo fascinante y mágico, como una gran obra de teatro. El televidente solo ve lo que le dejan ver y se lo cree a pie juntillas. Yo participé por primera vez de un programa cuando tenía diecisiete años. Era un concurso de preguntas y respuestas que organizaba una aerolínea. Y acabé siendo el protagonista principal porque lo gané.
La sensación de salir a la calle y que todo el mundo te reconozca, sabe a gloria, pero también es adictiva. Y decidí meterme en ese mundo como locutor de noticias de un telediario. Sin embargo, fracasé. A pesar de llegar a la final de la selección, me ganó la hija de un periodista que ya trabajaba en el canal. ¿Habrá sido por influencias? Juro que lo pensé, pero si algo tiene el fracaso es que no tiene remedio. ¡Fracasamos y punto! Es la única manera de aprender. De los triunfos uno presume, de los fracasos aprende. Y yo debo haber aprendido mucho si tomo en cuenta los fracasos.
De todos modos, la vida tiende a dar segundas y terceras oportunidades. La mía llegó por causalidad, sí, no está mal escrito: CAUSALIDAD. Yo no creo en las casualidades. Todo tiene una razón, todo sucede por algo, aunque desconozcamos la causa.
Me inicié haciendo un micro de cuatro minutos para un programa que se llamaba «Perfume de mujer», al poco tiempo comencé a colaborar con «TV Salud» y acabé siendo director del mismo.
Entrevista para Canal 3 de Rosario
Luego vinieron las «ligas mayores», «Puertas Abiertas» y «El diario TV» conducidos por uno de los periodistas más reconocidos del interior de Argentina: Carlos Mut.
Carlos Mut
No obstante, me quedaba la radio. Ya había hecho mis pinitos en ella y comencé a colaborar con una gloria de la radiofonía: Norberto Chiabrando (hoy desaparecido) en un programa que duraba cuatro horas y se llamaba «Los mejores».
Norberto Chiabrando
También colaboraba regularmente con Nora Covalcid y otros periodistas. Fue una experiencia muy valiosa. Me han quedado multitud de anécdotas. En algunos casos hasta mi integridad física peligró al investigar noticias tras las cuales había mafias y grandes intereses políticos. Fui perseguido por seguratas, tiroteado en medio de un bosque, descalificado por políticos… ¡Emocionante! Pero poco redituable en el plano económico.
Nora Covalcid
Al mudarme de Argentina a España tampoco pude evitar el seguir en contacto con los medios: Ebre’s TV de Tortosa, Canal TE Amposta, Radio Nacional de España, Televisión Española (España Directo), Catalunya Ràdio. En estos casos, ya como responsable del equipo técnico de una de las empresas más grandes de Europa en su ramo.
Bueno, creo que ya es suficiente por hoy. Supongo que hay más de cinco céntimos.
¡Gracias por estar ahí!  


New Realase!!!

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Cinco céntimos.

Cinco Céntimos sobre mí No soy de escribir mucho sobre mí, aunque dicen por ahí que uno no puede escribir más que sobre sí mismo. Con...