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Showing posts from November, 2016

¿Poco yo? Parte 1

Todos tenemos días en que nos sentimos poca cosa... casi insignificantes. ¿y si mirásemos al ser humano como si fuese un producto que compramos al nacer? El producto ser humano consta de dos partes principales: ·Componentes visibles ·Componentes invisibles Ya sé que le parecerá una verdad de Perogrullo. ¡Qué descubrimiento! ¿No? Pero de alguna manera hay que comenzar a desenredar la madeja. Creo que todos los colores de este producto al que llamamos ser humano constan de estos componentes sin excepción: negros, blancos, amarillos y todos los tonos intermedios. Como puede ver, en esto también somos iguales. Incluso comparten estas características todos los modelos de las diferentes marcas: varones, mujeres, transexuales, homosexuales, bisexuales, lesbianas y asexuales. Ocurre lo mismo con los tamaños y formas de los diferentes modelos: altos, bajos, flacos, gordos, niños, adultos, bellos y feos. Recapitulando, el producto ser humano tiene como finalidad ser feliz y viene de fábrica con dos …

Otros cinco céntimos sobre mí.

La atracción de los medios de comunicación. Hoy vuelvo a hablar sobre mí, otros cinco céntimos. Y no es que me haya comenzado a gustar, sino que lo creo una obligación. ¿Quién va a leerme si nadie me conoce? Yo hago lo mismo antes de comenzar un libro. Saber del autor/a, de sus vivencias, de su experiencia… En el último post había quedado en que siempre me gustó la televisión. Es un mundo fascinante y mágico, como una gran obra de teatro. El televidente solo ve lo que le dejan ver y se lo cree a pie juntillas. Yo participé por primera vez de un programa cuando tenía diecisiete años. Era un concurso de preguntas y respuestas que organizaba una aerolínea. Y acabé siendo el protagonista principal porque lo gané. La sensación de salir a la calle y que todo el mundo te reconozca, sabe a gloria, pero también es adictiva. Y decidí meterme en ese mundo como locutor de noticias de un telediario. Sin embargo, fracasé. A pesar de llegar a la final de la selección, me ganó la hija de un periodista…

¿Qué hubiera pasado con Harry Potter...

Si en lugar de escribirlo Joanne Rowling, lo hubiese escrito Juana Formandofila? Muy posiblemente todavía seguiría siendo un manuscrito guardado en algún cajón y su autora trabajando como empleada en una tienda... Y el mundo se hubiese perdido una saga inigualable y a toda una generación de niños que comenzaron a disfrutar de la lectura a través de las historias del pequeño mago. ¿Por qué digo ésto? Porque J.K. Rowling no pertenecía al mundillo de los privilegiados que tienen conexiones en el ámbito editorial o del espectáculo, como E.L.James o Suzanne Collins... Como es bien sabido, con «enchufe» todo es más fácil. Y no es mi intención abrir juicio sobre «50 Sombras» o sobre «Los Juegos del hambre». Respecto a la primera ya dí mi parecer en otro post y no he leído la segunda. Un caso similar al de J.K. Rowling es el de Stephenie Meyer, la autora de «Crepúsculo». Pero qué os voy a contar de Crepúsculo si casi todo el mundo lo ha leído. Pero volvamos al caso de Harry Potter.  J.K. Row…