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¿Cuándo comenzó su Renascencia?

Y usted preguntará: ¿Y eso qué es?

Es normal que lo pregunte porque «Renascencia» es el acrónimo entre renacer y adolescencia.

Y puede que usted diga: ¡Ah!, esa edad difícil o «la edad del pavo» como suelen llamarla algunos que deben haber nacido siendo adultos, porque de otra manera no se explica que la llamen así. O han intentado olvidarla de tan terrible que fue.

Es que pareciera ser que la adolescencia fuese una clase de enfermedad que se cura con el tiempo. «¡Ya pasará! Es una adolescente».
Cuando quise ponerle título a una novela juvenil que abarcaba el proceso de paso del niño al adolescente, quise investigar sobre esta etapa y lo que decían los expertos sobre ella. Y me encontré con que la definición tradicional dice más o menos lo siguiente: «Adolescencia es el lapso de tiempo que los individuos necesitan para considerarse socialmente autónomos»
¿Qué?
¿Socialmente autónomos?
Si como sostiene el Psicólogo Erik Erikson, el desarrollo es un fenómeno psicosocial que se extiende durante toda la vida y el objetivo del adolescente es pasar de ser una persona dependiente a una independiente, esta etapa debe llamarse de otra manera.
Porque yo conozco personas de 50 años que no han pasado la adolescencia.
Bueno, me dije. Asociemos la adolescencia al inicio de la capacidad procreadora. Pero resulta que a esa etapa se le llama pubertad y, los que en realidad adolescemos somos los adultos y la sociedad por no formar e informar adecuadamente a los niños antes y durante ese proceso. La mentalidad que prevalece es retorcida y sucia al no aceptar que la sexualidad es algo inherente al hombre.
Sobre esta etapa de la vida se han dicho verdaderas barbaridades, incluso por parte de los especialistas como por ejemplo:
G. Stanley Hall, director allá por 1909 de la Universidad de Clark (Massachusetts); asignó a la adolescencia la condición de stress emocional debido a los rápidos cambios psicológicos producidos durante la pubertad. 
Sin embargo, la antropóloga Margaret Mead determinaría años después que este stress es totalmente evitable y que se debe a un problema social.
Es decir que, el niño o niña cuando llega a la pubertad adquiere la velocidad de un tren y se encuentra con una sociedad llena de tabúes, reglas e imposiciones; que se mueve en lo moral y lo psicológico, con la lentitud de un mamut. ¡Como para no estresarse!

Por ello decidí cambiar el nombre de adolescencia a «Renascencia» y asignarle otro significado:
« Renascencia es el período no cuantificable de tiempo durante el cual constatamos que podemos relacionarnos con los demás sin dejar de ser nosotros mismos. En el cual aplicamos aquellas cualidades innatas con las que nacimos a problemas concretos y contrastamos los valores aprendidos en la familia o proclamados por la sociedad, para ver si vale la pena portarlos como estandarte.
Y por sobre todas las cosas es la etapa en que nos enamoramos totalmente, completamente y para siempre…
¿Y usted, cuándo comenzó su Renascencia?
Poque yo he tenido unas cuantas a lo largo de mi vida. Algunas de ellas están escondidas tras el telón de la historia en esta novela. https://www.amazon.com/Renascencia-Finalista-Certamen-Hontanar-Spanish-ebook/dp/B01KW4Z2BK/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1483123769&sr=1-1&keywords=Renascencia  
Y para comprar el libro en papel:
Si compra desde España:

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Yo me he rebelado con llamar adolescencia a ese período de la existencia. Es que la palabra adolescente está ubicada entre adolecer y adolorido, y conlleva la sensación de padecer una enfermedad inevitable que se cura con el tiempo, como la gripe, y que puede paliarse aprendiendo a usar tampones, preservativos, cremas depilatorias, maquinillas de afeitar o fumando. Por ello he elegido «Renascencia» y la he definido como la etapa de la vida en la cual constatamos que podemos relacionarnos con los demás sin dejar de ser nosotros mismos. En ella aplicamos nuestras cualidades innatas y contrastamos los valores aprendidos en la familia o proclamados por la sociedad.De más está decir que hay personas de noventa años que todavía no la han superado. De ahí el valor de esta novela, ubicada temporalmente en el punto en que comenzamos a asomar la cabeza a un mundo nuevo, extraño, muchas veces incomprensible y las más de las veces profundamente cruel e injusto. Pero también tiene algo de misterio…

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