Skip to main content

¿Y usted qué desea?

Supongo que ante la pregunta, habrá distintas respuestas. Y dependerá tal vez de si usted es hombre o mujer, de si es rico o pobre, de si es joven o viejo, saludable o endeble... Y vaya a saber cuántas variables más.

Con seguridad un indigente deseará un techo, el hambriento una comida caliente, los solteros una pareja, los famosos intimidad, los insignificantes notoriedad, los ricos trascender y los enfermos salud. Un desocupado deseará trabajo, el trabajador vacaciones y el viejo juventud.
Todos deseamos algo que nos falta.
La vida está hecha de deseos.
O como dice Agustí Marcel en El viatge de tornada: «Me alegro de descubrir el secreto de la vida: el deseo.
Vamos a cambiar la pregunta.

¿Qué desearía usted si hoy fuese el último día de su vida?

No vale la trampa de desear un día más.

¡Se acabó!

Al pensar en la posibilidad, estoy seguro que su mente se dirigió a los afectos y a disfrutar del tiempo que le queda.
Bien, dos cosas que no pueden comprarse ni alquilarse. Dos elementos que tienen que ver con amar, amarse y ser amado.

Es uno de los reproches que más se hacen las personas en sus últimas horas de vida.

¿Por qué no he sido más feliz?

Nadie se acuerda de la casa, la intimidad, la notoriedad, el Porsche, el trabajo, las vacaciones... 
Con lo cual descartemos que algunas de esas cosas que nos faltan, puedan hacernos felices. Y no digo que no sea lícito desearlas. Pero cambiar un fin por un medio es cosa de tontos.
Ser feliz es un estado de la conciencia, un pensamiento infantil de que hoy es todo lo que podría ser y mañana será todavía mejor.


¿Qué usted sería feliz con un coche nuevo?

¿Qué usted sería feliz con una abultada cuenta bancaria?

Siento decirle que a eso se le llama prosperidad.
Y no todos los prósperos son felices.

Pero sí, todos los felices son prósperos.

Los felices son personas ilusionadas.

Y quienes no tienen ilusiones, están llenos de deseos.
Puede que este post le parezca un juego de palabras. ¡Créame! No lo es.
Como dice la publicidad de un conocido vermut: Nos es dada una cierta riqueza que se cuenta en tiempo. Y depende de nosotros cómo lo invertimos o lo gastamos.
Lo más sabio es hacerlo de tal manera que el último día de nuestra vida, no nos quede nada por desear.
¡Qué sea muy feliz!   💚💜💛💗💙

Popular posts from this blog

¿Por qué la adolescencia tiene tanta mala prensa?

Yo me he rebelado con llamar adolescencia a ese período de la existencia. Es que la palabra adolescente está ubicada entre adolecer y adolorido, y conlleva la sensación de padecer una enfermedad inevitable que se cura con el tiempo, como la gripe, y que puede paliarse aprendiendo a usar tampones, preservativos, cremas depilatorias, maquinillas de afeitar o fumando. Por ello he elegido «Renascencia» y la he definido como la etapa de la vida en la cual constatamos que podemos relacionarnos con los demás sin dejar de ser nosotros mismos. En ella aplicamos nuestras cualidades innatas y contrastamos los valores aprendidos en la familia o proclamados por la sociedad.De más está decir que hay personas de noventa años que todavía no la han superado. De ahí el valor de esta novela, ubicada temporalmente en el punto en que comenzamos a asomar la cabeza a un mundo nuevo, extraño, muchas veces incomprensible y las más de las veces profundamente cruel e injusto. Pero también tiene algo de misterio…

¿Cuándo comenzó su Renascencia?

Y usted preguntará: ¿Y eso qué es? Es normal que lo pregunte porque «Renascencia» es el acrónimo entre renacer y adolescencia. Y puede que usted diga: ¡Ah!, esa edad difícil o «la edad del pavo» como suelen llamarla algunos que deben haber nacido siendo adultos, porque de otra manera no se explica que la llamen así. O han intentado olvidarla de tan terrible que fue.Es que pareciera ser que la adolescencia fuese una clase de enfermedad que se cura con el tiempo. «¡Ya pasará! Es una adolescente». Cuando quise ponerle título a una novela juvenil que abarcaba el proceso de paso del niño al adolescente, quise investigar sobre esta etapa y lo que decían los expertos sobre ella. Y me encontré con que la definición tradicional dice más o menos lo siguiente: «Adolescencia es el lapso de tiempo que los individuos necesitan para considerarse socialmente autónomos» ¿Qué? ¿Socialmente autónomos? Si como sostiene el Psicólogo Erik Erikson, el desarrollo es un fenómeno psicosocial que se extiende dura…

¿Poco yo? Parte 1

Todos tenemos días en que nos sentimos poca cosa... casi insignificantes. ¿y si mirásemos al ser humano como si fuese un producto que compramos al nacer? El producto ser humano consta de dos partes principales: ·Componentes visibles ·Componentes invisibles Ya sé que le parecerá una verdad de Perogrullo. ¡Qué descubrimiento! ¿No? Pero de alguna manera hay que comenzar a desenredar la madeja. Creo que todos los colores de este producto al que llamamos ser humano constan de estos componentes sin excepción: negros, blancos, amarillos y todos los tonos intermedios. Como puede ver, en esto también somos iguales. Incluso comparten estas características todos los modelos de las diferentes marcas: varones, mujeres, transexuales, homosexuales, bisexuales, lesbianas y asexuales. Ocurre lo mismo con los tamaños y formas de los diferentes modelos: altos, bajos, flacos, gordos, niños, adultos, bellos y feos. Recapitulando, el producto ser humano tiene como finalidad ser feliz y viene de fábrica con dos …